sábado, 6 de octubre de 2007

Ciegoputo

Más literatura periodística. El periodismo folclórico navarrensis nunca dejará de sorprenderme. Se muere un chico en accidente de automóvil porque iba ciegoputo perdido y las necrológicas lo equiparan por sistema al Niño Jesús de Praga. Hay que leerlas entre líneas.

"Kepa Jametxo Marimorena, de 19 años de edad, murió ayer, confortado con los Santos Sacramentos y la Bendición Apostólica de Su Santidad (era ateo convencido) tras un accidente sufrido al volante de su automóvil (un Mégane Oleófago Match 4 tuneado), en la doble chicane del km. 13 de la carretera Brutiain-Salvajiain por causas desconocidas (32 botellines de cerveza y un canuto del tamaño de la antorcha de la estatua de la Libertad). Trabajaba en Aceros del Norte como paletillero, donde era muy apreciado por su simpatía (los capataces, sin embargo, ahora descansarán) y su labor como delegado sindical (el sindicato también descansará). Muy querido por la juventud de Brutiain (emparentada con él en un grado u otro), tenía novia, Inane Ondakorta Lubianka, con la que esperaba un hijo para la primavera (concebido en un strip poker que se les fue de las manos). Muy aficionado a los deportes de motor (y a la play station, al cannabis y a los discos de Rocío Jurado, que escuchaba bajito en la intimidad de su cuarto), jugaba al futbol en el River Brutiain de regional preferente como delantero lateral trasero. La juventud del valle ha declarado jornada de lucha en la sidrería Mozkortegi y el comité de padres y madres ha exigido a las autoridades que se elimine el susodicho kilómetro y que sean reagrupados todos los presos vascos y presas vascas prisioneros y prisioneras del estado represor español."

Podríamos cambiar la identidad del difunto por Rubén Jonathan Cascante Cascado y la de su novia por Yénifer del Yugo Mostrenco de Cortazar, y agrupar a los padres en el Círculo de Joteros de las Bardenas, y el tono seguiría siendo el mismo.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Policías

Han sido noticia los policías nacionales destinados en Madrid. Exigen un complemento retributivo en concepto de “capitalidad” que no sé muy bien en qué consiste, y la revisión de sus salarios, ya que Madrid (también conocida como Madríz, Madrit y Madril) es una ciudad muy cara y se sienten discriminados respecto a los policías municipales.

Su reivindicación puede parecer una frivolidad. Pero no. La administración central, con la sabiduría que proporcionan quinientos años de ejercicio, vela por que todos los funcionarios a su cargo cobren igual cualesquiera que sean sus circunstancias, dentro de la categoría a la que pertenezcan. Así, un auxiliar administrativo recién aprobadas las oposiciones pongamos que gana limpios 900 euros. Viva en San Sebastián o viva en Villachotos del Páramo. En el primero de los supuestos tendrá que hacer chapas para llegar a fin de mes, y en el segundo incluso podrá ahorrar y comprarse un apartamento y llevar una vida decente.

Las administraciones autonómicas (por lo menos la navarra y la vasca) con la sabiduría que proporcionan... mejor lo dejamos... se preocupan de que sus funcionarios cobren sueldos ajustados a la realidad, por eso no debe extrañar que no haya guardias civiles navarros (ni vascos) –sería absurdo pudiendo optar a las policías autonómicas, aunque hasta un Quasimodo, vestido con el uniforme de los antidisturbios de la Pasma Nacional, le bajaría las bragas a la feminista más estrecha-, ni celadores de hospital, ni funcionarios de prisiones, ni controladores aéreos, ni fareros...

Sin embargo, y hasta donde he podido informarme, Asuntos Exteriores sí discrimina el destino laboral de sus funcionarios. Lógico: no va a cobrar lo mismo un viceconsul destinado en Londres que un viceconsul destinado en Tegucigalpa (lo cual no significa necesariamente que el primero llegue a fin de mes, porque sus retribuciones están congeladas desde la guerra del Catorce). Entonces, ¿por qué ha de cobrar lo mismo un poli destinado en Badajoz –que bastante cruz tiene, una ciudad horrorosa- que otro destinado en Pamplona (sin ir más lejos)?

lunes, 1 de octubre de 2007

Camilla Parker Bowles, santo varón.

Voy a romper una lanza a favor de Camilla Parker Bowles. Una señora de verdad, que mira a los ojos y da la mano firme, no como la neurasténica de Diana Spencer que miraba de través y daba la mano como con asco. Una patriota capaz de sacrificarse por un sinsangre del que está enamorada anteponiendo el interés del pueblo británico a su felicidad. Y no como Diana Spencer, que hizo todo lo que pudo para destruir la monarquía que le daba de comer. Si alguien merece portar una corona en esa corte llena de esperpentos –desde la reina hasta el último recogemierdas, pasando por todos los periodistas apostados tras las rejas de palacio- es la señora Parker Bowles, que aúna sentido de Estado, y sentido de la vergüenza, propia y ajena, para pasmo de todos los que pensamos que el RUdGBeIdN ya no produce ciudadanos merecedores de pasar a la Historia.

jueves, 27 de septiembre de 2007

La ley del mínimo esfuerzo

Repasando unas estadísticas sobre alumnos inmigrantes aparecidas recientemente en la prensa, he confirmado mis sospechas acerca de las diferencias de actitud que observo entre los chinos y los moros. Mientras que los primeros, siempre que les resulta posible, envían a sus hijos a centros privados porque el nivel de enseñanza es más elevado y porque se les inculca una disciplina, los segundos pasan olímpicamente de cualquier sutileza, envían a sus hijos varones a la pública sólo porque es gratuita con la esperanza de que se pongan a trabajar cuanto antes, y retiran a las chicas sin haber completado su escolaridad para casarlas por la fuerza con el primo tercero que cuida cabras en una aldea del Rif. Resultado: en dos generaciones los chinos alcanzan la judicatura mientras los moros siguen vendiendo alfombras de poliéster por las casas.

Hay que acabar con:

El aburrimiento en el vestir.

Arte es un canal de televisión franco-alemán que debería ser obligatorio por decreto. Hace poco vi un programa suizo acerca de la evolución de la vestimenta en Europa. Estuvo muy bien. Resulta que hasta el siglo XI tanto hombres como mujeres llevaban la misma ropa. Si el hombre tenía que combatir, se echaba por encima una cota de malla, se ponía un yelmo, y listo. Pero cuando empezaron a desarrollarse las armaduras hubo que inventar una prenda que cubriese las piernas separadamente. Sólo una minoría privilegiada llevaba armadura pero entonces, como hoy, las minorías privilegiadas eran modelo para el resto de la sociedad, y todos los hombres empezaron a llevar calzas, que luego evolucionaron hasta el pantalón mientras que las mujeres siguieron llevando sayas hasta comienzos del siglo XX.

Los artífices del programa se preguntaban por qué la ropa femenina es mucho más variada y más colorida que la masculina, y no fueron capaces de llegar a ninguna conclusión. Es curioso que mientras los hombres asiáticos, en sus atavíos tradicionales de gala, mezclen colores, estampados y tejidos a lo loco los europeos nos vistamos aburridamente de gris o de negro. Las europeas tienen mayor libertad, pero relativa. Ni la aristócrata inglesa más echada pa’lante es capaz de conjuntar rayas con topos y estampados de cachemir con mariposas y efectos estroboscópicos, mientras que cualquier cajera de un supermercado japonés se pone todo eso y un peluche en la cabeza y resulta elegantísima.

martes, 25 de septiembre de 2007

Richard Gere, txapeldun

Díos mío, qué bajo ha caído el Festival de Cine de San Sebastiáni. Le han concedido un premio a Richard Gere. Uno de los peores actores de la historia. Eso sí, bonito el pelo, deslumbrante la sonrisa, envidiable la percha.

La pasada semana vi el dvd de “Días de cielo”, una película de Terrence Malick de la que guardaba buen recuerdo. Ganó un oscar por la fotografía y no me sorprende (se merecía alguno más). Está rodada prácticamente durante los crepúsculos; tuvo que ser exasperante. Ambientada en los años diez del siglo pasado, describe un triángulo amoroso en una enorme granja perdida en mitad de las llanuras de uno de esos estados cuadrangulares de Norteamérica. ¿Por qué artisticamente interesarán tanto los triángulos y las infidelidades y esas cosas? Fíjate, por una vez la geometría, la geografía y el amor tienen algo en común.

Bueno, en Ddc se describen labores agrícolas, se retrata el paisaje, se muestra el comportamiento de los animales salvajes y domésticos que se mueven por ahí, se recrean yo creo que hasta olfativamente las vestimentas, se alternan las estaciones… todo engalanado con una banda sonora (en sentido literal) fastuosa y con una música tan bonita que a veces te hace olvidar las imágenes que estás viendo. Vamos, lo mismo que hizo Bertolucci con “Novecento” pero sin carga política.

Todo sublime, excepto los intérpretes. Richard Gere de protagonista. A quién se le ocurrió contratar a Richard Gere. Y Sam Shepard… Qué pareja de bellos sin alma. A veces parece que estés viendo un plublireportaje para la temporada primavera/verano de Cortefiel de 1978. Curiosamente las actrices (Brooke Adams, Linda Manz) son bastante feotas, pero saben actuar. Si Malick hubiese escogido a tipos más duros o simplemente a actores verdaderos, los críticos despiadados no habrían dicho que sólo sirvía para filmar pasteladas. A consecuencia de los varapalos recibidos, se tiró como 25 años o así en un sanatorio mental hasta rodar su siguiente película: “La delgada línea roja”.

lunes, 24 de septiembre de 2007

Pierre Bourdieu

He estado leyendo un artículo muy interesante acerca de la moda de los chalés y las casitas, extraído de “Las estructuras sociales de la economía”, de Pierre Bourdieu. Obedece a la voluntad de los políticos franceses ultraliberales para acabar con lo “social”. Mediante un chalet y el inevitable crédito a largo plazo (esto es aplicable también a los pisos corrientes) se ata a los ciudadanos al sistema económico porque aumenta la dependencia del trabajador con respecto a su puesto de trabajo, ya que perderlo implica no hacer frente al pago de la hipoteca, donde está implicada su vida entera. Es la “despolitización de las clases trabajadoras urbanas”. En un unifamiliar no disfrutas de la solidaridad de los antiguos barrios obreros ni del aislamiento de los barrios ricos, tienes que desplazarte a tu lugar de trabajo a veces durante horas, y estás privado de las relaciones que se tejían en el barrio, en particular la reivindicación sindical, y es imposible crear en el lugar de residencia, que agrupa a individuos socialmente poco homogéneos, una comunidad de intereses y de afinidades sociales relacionados con la pertenencia a un mismo ámbito de trabajo. El “mito de la casita” frustra al individuo y lo atrapa para desmovilizarlo políticamente.

O sea, que más que a la casita, hay que aspirar al palacete.

sábado, 22 de septiembre de 2007

Una mezquita en el Albaicín

Ayer me encontré con un policía, que me puso al corriente de ciertas historias que afectan a algunos parientes comunes en un pueblo de la Ribera.

Bien, el caso es que entre un cotilleo y otro, me contó que hace unas semanas, una sobrina suya (y mía) estuvo a punto de ser violada por un marroquí en la puerta de su casa. Mi madre me contó algo sobre el particular pero conociendo mi posición respecto al islam y los musulmanes en general, dijo que la víctima había sido otra chica. Total, llegué a comer sulfurado como una mona, que diría Albert Boadella, y voy y leo un artículo de mi fondo de recortes pendientes de archivo, relativo a la construcción de una mezquita en el Albaicín granadino.

Soy partidario de la reciprocidad en todos los aspectos de la vida. Si yo permito que tus niños hagan ruido jugando, espero que tú no te mosquees por el volumen de mi tocadiscos. A veces incluso puedo ser generoso sin esperar tal reciprocidad: eso es altruismo. A título individual.

Que una administración sea altruista es claramente un abuso o una dejación de funciones. O algo mucho peor. En materia religiosa, la reciprocidad debería ser un principio insoslayable. Si se permite la enseñanza a las órdenes religiosas, éstas deben renunciar a la financiación pública. Si se permite la celebración de fiestas de guardar, que la Conferencia Episcopal no se inmiscuya en la vida de los no creyentes. Si se permite el proselitismo a una fe determinada, habrá que asegurarse de que en el país de origen de esos proselitistas nosotros podamos hacer lo propio con libertad..

Y con el islam eso no se cumple jamás. Como mucho, en los países considerados progresistas –Marruecos, Túnez y tal vez Jordania-, se consiente que los cristianos celebren sus ritos, y punto. En otros, está terminantemente prohibido –Arabia, Sudán-. La prohibición entraña la pena de muerte. En otros países, como Siria, Egipto o Irán, con importantes comunidades no musulmanas anteriores a la difusión del islam, se presiona para la conversión de sus miembros, aunque teóricamente estén protegidos por ley. En todos las naciones musulmanas, con sharia o sin ella, la apostasía se condena con la pena capital. El único país donde existe cierta libertad religiosa es Bahrein, pero desde hace un par de años, porque su tirano de turno, más ilustrado que el resto, llegó a la conclusión de que no puede exigir libertad de culto a occidente si en su país no se ofrece esa elemental contrapartida.

Bien. Resulta que para todos los árabes, España es tierra reconquistable (hasta el Duero y hasta el Ebro, como mínimo) y están en ello. Aquí en Pamplona han intentado conseguir autorización para abrir un cementerio musulmán. En Granada han abierto una mezquita cuyo minarete pretendía ser más alto que el campanario de no sé qué iglesia que se construyó para celebrar la caída de la taifa nazarí. Las autoridades andaluzas se percataron del asunto y dieron el permiso siempre y cuando redujeran el minarete. Bueno, eso es anecdótico. Lo que no es anecdótico son los tres millones de euros que costó el capricho, financiados por un emir de la Costa de los Piratas. Imagínate la que se armaría si el gran duque de Luxemburgo abriera una catedral en Damasco, por ejemplo, cuyo campanario dejase en ridículo a la mezquita más importante de la ciudad y que bajo la tapadera de dar atención religiosa a la colonia luxemburguesa de Siria trabajara secretamente por el retorno triunfal del cristianismo a unas tierras que cayeron en el poder del islam en el siglo séptimo.

jueves, 20 de septiembre de 2007

Oryctolagus Sapiens

La población real de Pamplona es un misterio. Lleva treinta años estancada oficialmente en 185.000 habitantes, pero a nadie se le escapa que como mínimo, debe de haber el doble pues la nativa crece, a paso de caracol pero crece, y la inmigrante inmigra. Y los alumnos y docentes universitarios siempre han sido muchos (dos universidades y media dan para eso y para más). Los límites de la ciudad no paran de extenderse y a este paso Pamplona ocupará todo su amplio valle (lo veremos), y en el peor de los posibles, alcanzará la banlieue parisiense (lo verán nuestros nietos)

La mitad de las viviendas está vacía. Entonces, ¿para qué construir tanto? Urbanizar no sólo consiste en levantar edificios, consiste en extender líneas eléctricas, trazar carreteras, proporcionar servicios que atentan contra el paisaje, arrinconar a la fauna y a la flora, y convertir la agricultura y la ganadería en algo tan poco representativo de una actividad económica real como lo son las películas de Rocco Sifredi de una relación íntima real.

Ahora mismo se está construyendo, o se va a empezar a construir, en Sarriguren (segunda fase), Lezkairu, Ripagaina, Guendulain y Entremutilvas. A un ritmo constructivo similar, los rusos podrían extender Moscú hasta Vladivostok en medio siglo. Pamplona alcanzará a todas las aldeas de la comarca y los guettos de posmodernos forrados de dinero donde yo no viviría ni aunque me regalaran un chalet. Paradójicamente, el centro histórico de La Ciudad (por antonomasia) se despuebla y se degrada, en beneficio de inmigrantes que contribuyen a su despoblamiento y a su degradación

¿Para qué? ¿Sólo para enriquecer a los promotores, a los constructores y a las entidades locales que venden el suelo? ¿Quién diantres va a vivir ahí? ¿O es que pretenden hacer ley el aburrido lema progre de “papeles para todos” y consentir que se vacíen Africa por Algeciras y América por Barajas?

Hay gente que se está enriqueciendo como un restaurador de virgos sudaneses con esta política demagógica. ¿Por qué no se controla la adjudicación de viviendas de protección oficial a gente con ingresos altos o que luego no vive en ellas? ¿Por qué no se grava fiscalmente a quien mantiene su casa vacía? ¿Por qué se considera un “derecho” y no un lujo superfluo poseer una segunda o tercera viviendas que sólo se ocupan unos días al año durante vacaciones? Cuando hay personas que se independizan a los cuarenta años, y a base de ahorrar, o cuando se consiente que muchos inmigrantes vivan hacinados a razón de familia por cuarto en pisos que parecen komunalkas enanas.

lunes, 17 de septiembre de 2007

Wölfgungschafleigt

Hasta los años ochenta, muchos textos de materias relacionadas con el pensamiento estaban adobados con voces en alemán, como para darles más carácter. En mitad de un párrafo de sesenta palabras sobre biblioteconomía tibetana te soltaban algo como wölfgungschafleigt para definir un concepto incompatible con la mentalidad románica (iba a decir latina, que resulta aún más peyorativo).
Estoy seguro de que son términos tipo Euskaltzaindia: cuatro filólogos aficionados al aguardiente de grosella reunidos para hacer crucigramas y que como no encuentran la palabra exacta que completa una línea, se la sacan de la manga y de paso la incluyen en el diccionario y así justifican sus sueldos.

Claro que a lo mejor, en las materias relacionadas con la fiesta y la juerga, los estudiosos de otros idiomas hacen lo propio con el español y se inventan palabros que suenan castellanos y que no quieren decir nada, pero que quedan profundos. Que se le ocurren a Mariano Ozores y le dan una patada en el culo, y se le ocurren a Henri Lévy-Strauss y le dan el Nobel de Metafísica.

Yo siempre he encontado de muy mal gusto las citas en otras lenguas, sobretodo si las reproducen en su propio alfabeto, que suele ser siempre el griego y con suerte, el árabe (pero el árabe siempre con un tamaño de letra tal que te puedes reventar los capilares de la retina si por un casual conoces la escritura y quieres leerla). Por ejemplo, cuando se sueltan algo como βερδκμλλέοί cuando podrían poner la transcripción literal (ensaladilla), porque ese concepto sí existe en nuestro idioma.

martes, 11 de septiembre de 2007

"Matar a Bill"

El otro día, la Televisión del Estado Español ofreció “Kill Bill”, de Quentin Tarantino, así que las vi nuevamente, y me reiteré en la opinión que me formé la primera vez: un montador con dos cojones debería haber quitado muchas cosas de la segunda parte, la más floja, especialmente el absurdo episodio del adiestramiento de Uma Thurman en China y el interludio aún más absurdo en un putiferio mexicano, por no hablar del poco inspirado discursito de David Carradine acerca de los superhéroes. Nos habría ahorrado una hora de metraje. Eliminando un par de tonterías de la primera parte, que es mejor, (la matanza de los esbirros de Lucy Liu, especialmente) y juntando ambas, habría quedado una estupenda única película. Quentin Tarantino adora los tiempos muertos, y los resuelve muy mal.

Hay que acabar con:

La novelística británica contemporánea. Estoy leyendo ahora una novela inglesa. Mala. Prosa de teletipo. No me gustan los escritores ingleses. Viven en un mundo irreal. En la tercera página ya aparecía una lady No-sé-qué, y en la cuarta los protagonistas estaban hablando de sus escuelas privadas superelitistas. Supongo que antes de terminar el primer capítulo habrá salido un vicario
anglicano comiendo pastel de ruibarbo… Y está ambientada en los años 90 (del siglo XX)…

sábado, 8 de septiembre de 2007

"Defixiones"

He estado escuchando atentamente “Defixiones” de Diamanda Galás, álbum doble en memoria del exterminio de los cristianos de Anatolia a manos de esos turcos ahora tan tolerantes y tan seculares que pretenden entrar en la Unión Europea.

Diamanda Galás es una cantautora terrorífica; o sea, que pega gritos e invoca al diablo y toca el harmonio. No se peina. Tiene una voz de cuatro octavas y media, pero canta mal. Yo al principio creía que el rollo satanista era en plan “Simpathy for de devil” de los Stones: una pose. Hasta que escuché el disco que grabó con John Paul Jones, de Led Zeppelin (“The sporting life”).

Recordareis que los Zeppelines alardeaban de ser satanistas y patatín, patatán, pero nadie les tomaba en serio. Y como el bajista (JPJ) nunca decía esta boca es mía, pues yo convencido de que todo se trataba de una baladronada. Y no.

El disco de Galás/Jones (a parte de ser soberbio) es lo que Marilyn Manson querría producir y no se atreve a concretar (entre otras cosas porque no tiene ni huevos ni talento). Y –lo malo de las mujeres- cuando yo me había formado una idea concreta sobre el fondo ideológico de la Galás, va y sale con este disco cristianísimo, inspirado en la liturgia ortodoxa, cantado en un montón de lenguas (inglés, griego, armenio, arameo, alemán y español) al que sólo le falta el nihil obstat de la censura eclesiástica.


Hay que apoyar a:

La cuadrilla de peones de la construcción con la que me cruzo cada mañana cuando voy a trabajar. Son extranjeros del tipo rubio suculento y probablemente, licenciados en algo. Me llaman la atención porque, a diferencia de tantas otras cuadrillas de magrebíes o rumanos cetrinos y cejijuntos de esos que meten miedo a un exorcista porque van de negro-gris-marrón de los pies a la cabeza y sin afeitar, estos van recién duchados y afeitados, con camisetas anaranjadas o azul cielo y pantalones amarillos o blancos, como si hubieran salido a comprar tablas de surf. No sé qué tal trabajarán, pero seguro que animan mucho el andamio

Hay que acabar con:

El monoteísmo.
Cada día me convecen menos las dos grandes religiones monoteistas: el judaismo y el islam. Dios es múltiple (en el caso de que exista). Yo creo que el hinduismo (qué decir del chamanismo siberiano) está mucho más cerca de la verdad. Y como el cristianismo en realidad es politeista (dentro de un orden) (como bien saben los rabinos ultraortodoxos y los ayatolas más conservadores) me parece preferible a otras religiones reveladas de todos conocidas. Claro que lo mejor es la teoría gnóstica de cielos superpuestos, cada uno con un dios menor que sirve de mediador-obstaculizador entre el creador y nosotros…

Nunca comprenderé por qué la gente adora a dios. No tiene orgullo. No tiene complejos. Es dios. Si quisiera podría pulverizarnos a todos en el acto. No necesita que le digamos lo todopoderoso que es, lo bien que se porta con nosotros y lo mona que le ha quedado la Creación. Si lo necesitara, sería para echarse a temblar.

Y yo creo que lo necesita: por eso la única oración justificable es la preventiva.

No hay que considerar su infinita bondad, sino su infinita maldad (o por lo menos, su infinita negligencia) Tienes que rogar por que no mande terremotos, pandemias, subidas de los tipos de interés o amores no correspondidos. Pedirle que te cure ese cáncer que ya padeces o un poco de suerte con la lotería es contraproducente, es como la exigencia de papeles para todos de esos inmigrantes ilegales que se encierran en una iglesia, se mean en los confesionarios y queman un cristo para calentarse cuando deberían pasar lo más desapercibidos posible y suplicar porque su situación no empeore.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Colaboradoras sexuales remuneradas

Encuentro nauseabundo el empeño de ciertas personas políticamente correctas para normalizar el “trabajo” de las antes putas, hoy “colaboradoras sexuales remuneradas” (o algo así). Lo más sorprendente es que muchas de estas moralistas posmodernas sean mujeres. Abogadas, sociólogas, psicólogas y orientadoras escolares que antes de abrirse de piernas ante un cliente preferirían pedir limosna a la puerta de una iglesia. Hipócritas. Deberían ser solidarias vaginal y no sólo oralmente (y de boquilla).

Si yo fuera mujer y trabajadora de verdad pondría el grito en el cielo. Una cosa es respetar a las putas como personas, pero ¿como “productoras”…? Y eso de que la mayoría de extranjeras vienen aquí engañadas es mentira cochina. ¿Cuántas canadienses, noruegas o luxemburguesas hay en España haciendo la calle? Ninguna. Todas vienen del tercer mundo (o del cuarto) porque en un día sacan aquí lo que en su país en seis meses, y sin especial cualificación.

No digo que no haya malos tratos e incluso situaciones de esclavitud, pero muchas denuncias son cara a la galería, o para salvaguardar la autoestima. Y de acuerdo con que es un problema que la sociedad “debe” solucionar. Pero nunca se llega al meollo del asunto: a las mujeres no les gusta el sexo (que si les gustara, no habría ni una puta ni media)

La prostitución degrada al cliente y a la puta. Transforma una forma de conocimiento íntimo divertida para ambas partes en algo sucio, valorable en dinero o especies.

Todo el mundo tiene su nicho ecológico. Yo no puedo ligar con Cameron Díaz. Pero tampoco puedo pagarle un polvo, que ya me gustaría porque además de estar muy buena parece divertidísima. El mundillo de productores y directores de reparto de Hollywood no es mi nicho ecológico. Mi nicho ecológico es el de los pajilleros de la tercera fila de butacas de los teatros de varietés. Yo puedo ligarme a Dolores Montevenus, comerrabos del Teatro Chino de Manolita Chen, y sin soltar un duro. Entonces, ¿por qué pagar?

Es mucho más satisfactoria una conquista trabajada. Acostarse con alguien porque le gustas y te gusta a ti aumenta la autoestima. Pagarle un polvo a Miss Guapa con Gafas 1985 puede hundirte en la miseria.

Las mujeres tienen que comprender que follar es bueno para la salud y que la caridad bien entendida empieza por una misma. Si la prostitución fuera abolida, las chicas que van vestidas como putas podrían seguir vistiéndose así sin que se indignara nadie.

lunes, 3 de septiembre de 2007

Títeres

En respuesta a las reacciones de la anotación zodiacal.
Yo creo que el libre albedrío es un invento de la curia vaticana, y que la casualidad no existe. La casualidad está determinada por la voluntad de personas que ignoran su capacidad para desencadenar acontecimientos.
Una chica rellenita fracasa en todas sus dietas no porque no ponga empeño, sino porque un doctor brujo del Alto Orinoco ha soñado con ella en el transcurso de un chute de hierbas alucinógenas y le ha parecido que está bien como está. O tú pierdes las llaves de casa y las encuentras no porque las busques donde las tiraste descuidadamente, sino porque un limpiabotas de Manila o un agente inmobiliario de Vladivostok ha decido que todo aquel que ese día pierda algo lo encuentre.
Hay que dar con la persona que sostiene (sin saberlo) los hilos de nuestra vida.

Hay que acabar con

Las carreras universitarias memorísticas.
Estudiar machaconamente por obligación acaba con la curiosidad del espíritu más inquieto (y espíritus inquietos, desengañémonos, hay pocos). Al final, lo mejor es la formación humanística no reglada: cursillos, charlas, lecturas, viajecillos… El día que las empresas se den cuenta de que es mucho más provechoso un ejecutivo tutti-frutti sin titulación superior que un tiburón postgraduado en Harvard con doce masters se les habrá acabado el chollo a las universidades, y los catedráticos tendrán que ponerse a trabajar de verdad. Ciertos estudios universitarios –y las oposiciones para notario o jurista, etc.- anulan algo en ti, del mismo modo que anulaba algo en ti el servicio militar obligatorio. Te hacen una persona menos libre.

Los psicólogos.
Se ha puesto de moda renegar del perfeccionismo. Es la última imbecilidad de los psicólogos. ¿Y la satisfacción de que las cosas sean como deben ser y no de cualquier manera? Ojalá les opere un cirujano no-perfeccionista o les transporte en avión un piloto no-perfeccionista. Me gustaría ver entonces si sirven de algo sus terapias anti-estrés y sus teorías acerca de la relatividad de las preocupaciones.

sábado, 1 de septiembre de 2007

"Lost in Traslation"

Ayer estuve viendo "Lost in Traslation", que los críticos en su momento pusieron por las nubes. La verdad es que la vi con muchas reservas puesto que se trata de una película de Sofía Coppola, autora de "Las vírgenes suicidas", un horror sin paliativos que me hizo perder la fe en el cine durante una larga temporada. LiT Cuenta la historia de un cincuentón y una veinteañera que coinciden por motivo de trabajo en un hotel y se hacen mutua compañía para aligerar sus soledades. Todo muy corriente, salvo detallitos sin importancia como que él es un actor que está rodando un anuncio publicitario por el que le pagan 2.000.000 de dólares, y que ella es una licenciada en filosofía con problemas existenciales, esposa de un fotógrafo exitoso, y que el hotel es el más exclusivo de Tokio. Vamos, real como la vida misma. Si se desarrollara por ejemplo, en Vigo, y se alojasen en la Pensión Rianxeira y él fuera un comercial y ella una cajera de supermercado seguro que no la nominaban a los Oscar. Pero claro, con la excusa japonesa, te sacan unas escenas de ikebana, el monte Fuji, las apreturas del metro, las inevitables anécdotas gastronómicas, los equívocos lingüísticos… todo bien adobado con música moderna y luces de neón y, hala, los críticos deslumbrados.

Curiosamente, son los mismos críticos que luego se extasían ante una película inane de las islas Far Oer o de Burkina Faso. Tal vez para compensar, ahora que lo pienso.

Hay que acabar con

La gente incapaz de captar la ironía. Por ejemplo, te inventas una población ficticia (Villachotos del Páramo) y una disciplina científica (fonoterapia) que disimulen el objeto de tus diatribas, y empiezas a recibir cartas de protesta gracias a las cuales averiguas que hay un Villachotos del Páramo cerca de Ponferrada, otro en el estado de Chihuahua, Mexico, y un despoblado a treinta kilómetros al norte de Tucumán, Argentina. Y resulta que el Colegio Profesional del Muy Antiguo y Noble Gremio de Fonoterapeutas ha interpuesto contra ti una demanda por difamación ante la Sala de Crímenes Capitales del Tribunal Supremo.

Hay que defender a:

La candidatura de Carmen Santonja y Gloria van Aerssen (Vainica Doble) para el Premio Cervantes. ¿No se lo han dado a Bob Dylan? ¿No se postula a Bob Dylan para el Nobel de Literatura, que ya han dado a Darío Fo y a Elfriede Jalinek -por ejemplo-? Elena y Gloria son mejores poetisas que Bob Dylan, y tocan la guitarra mejor, y cantan mejor, y son más simpáticas y más guapas. Aprovechemos que una de ellas todavía vive. También defiendo la candidatura de Alfonso Pérez, el letrista de los Esclarecidos, que es UN GENIO.

viernes, 31 de agosto de 2007

Cría cuervos, que te sacarán el hombro

He leído “Así vuela el cuervo”, de Ann Marie McDonald. 1.014 páginas, seis kilos trescientos gramos. Editado por Lumen, testaferro español de Random House. Ah, cuánto bodrio americano se publica en este país. Y digo americano en sentido estricto: entre tonterías norteamericanas (en este caso, canadienses) posmodernas donde todo queda bien explicadito e imbecilidades sudamericanas (chilenas, por ejemplo) donde no se explica nada porque total, para algo se ha inventado el realismo mágico, cada vez aprecio mejor la tradición literaria europea.

Me impulsó a comprarlo una crítica hiperbólica aparecida en el suplemento “Babelia” de “El País”. Debería haber desconfiado: la firmaba una mujer. Y las mujeres no saben hacer crítica literaria. En cuanto un autor mete cuatro pinceladas de feminismo políticamente correcto y presta un detalle mínimo a la infancia, a los perritos y a las muñecas, las críticas literarias se derriten.

Una novela negra grandota”, pensé frotándome las manos: “ideal para entretenerme este agosto”. Bueno, por poco más de lo que me costó podría haber pasado cinco días en Torremolinos a pensión completa y no habría regresado con una lesión de hombro producida por su lectura incomodísima. Cuando digo que pesa 6,300 kgs apenas exagero. Y además, con tapas duras. Hoy mismo lo he tirado a la basura, porque temía que venciera las baldas de mi librería. Y de novela negra nada: rosa, y de ese rosa infantil con el que se decoran las habitaciones de las niñas pequeñas.

La trama es banal. Los personajes, estereotipados. El enfoque, erróneo. La estructura, pobre. El desarrollo, torpe. Me da la impresión de que la señorita McDonald lo “redactó” empleando un dictáfono mientras conducía por las interminables carreteras canadienses, o mientras pedaleaba en la bicicleta estática de su gimnasio. Pero lo peor: desaprovecha una buena idea. Y se queda tan ancha, como si contara con que Atom Egoyan la adapte, mejore y desarrolle en la pantalla algún día de estos.

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jueves, 30 de agosto de 2007

Hay que acabar con los horóscopos:

¿Por qué la prensa más o menos seria publica horóscopos? ¿Quién los redacta? Algún genio de la imprecisión y de las generalidades. Si me los encargaran a mí sería mucho más imaginativo que el becario medio de la prensa española, y me juego cualquier cosa a que daría más veces en el clavo.

Aries. Si usted ha nacido en martes, hoy será atropellado por una vespino. Si ha nacido en cualquier otro día de la semana sepa que sus niveles de estrógenos o de testosterona hacen de usted una bomba demográfica ambulante. Número de la suerte, el 13. Color, azul. Cielo, despejado. Humedad relativa, 85%

Cáncer. Declárese a ese amor platónico por el que suspira desde la adolescencia. Puede que la otra persona sea tan zoquete como usted. A los nacidos en día par no les conviene apostar en el canódromo. Número de la suerte, el 22.358. Color, negro zaíno. Cielo, molto nuvoloso moderato cantabile.

Libra. Si ha nacido entre el dos de marzo y el cuatro de agosto, pesa usted 76 kilos y su nombre empieza por la letra J, hoy morirá. Número de la suerte, el 6. Color, isabelle. Olor, a mierda.

Capricornio. Su jefe le odia. Hoy no vaya a trabajar. Número de la suerte: el 33 1/3. Color: otoñal. Sabor: a ti. Estado de la mar: salada.

Tauro. Si usted se llama Fernando y se apellida Ajurianea y von Ribbentrop y existe, póngase en contacto con la redacción de este periódico (se trata de una apuesta). Número de la suerte: el 28 bisiesto. Color: bermellón con regusto de taninos en barrica de roble americano. Estado de la mar, llana. Humedad relativa, 89%

Leo. Si usted pertenece a una familia de supernumerarios del Opus Dei, sepa que su hijo –o hermano- el segundo es la reencarnación de un lama tibetano. Si usted pertenece a una familia normal, hoy no coma empanadillas. Número de la suerte, el número pi. Color, abigarrado. Altura al nivel del mar (en Alicante), 435 metros.

Escorpio. Sus padres nunca le han querido, y además usted es adoptado. Si ha nacido un viernes y su comadrona se llamaba Juana, hoy se quedará atrapado en un teleférico con Isabel Pantoja. Número de la suerte, el número ene. Olor, a limones salvajes del Caribe. Humedad relativa, 99%. Complexión corporal, atlética.

Acuario. Follar quema la celulitis y elimina las líneas de expresión facial. Folle. Chubascos en el tercio norte. Vientos racheados de fuerza 6 a 8. Color: carne (naranja, rosa y blanco).

Géminis. Hoy le sisarán en la gasolinera. Si ha nacido usted en Játiva e hizo la mili en Albacete , ha de saber que su esposa es un transexual pesimamente hormonado. Número de la suerte: el cuadrado de tres. Cita para el dentista, el martes a las doce y media.

Virgo. Convénzase: la papiroflexia nunca será una buena inversión económica. Péguele un manguerazo a la colada de su vecino de arriba, así aprenderá a no mojarle más las sábanas tendidas y casi secas. Color, rubio ceniza. Estado de la mar, ondulada. Pilosidad, abundante.

Sagitario. Usted siempre soñó con ser artista y vivir de su talento: si es mujer aún está a tiempo de hacerse puta y si es hombre lo está de vender ese riñón que le sobra. Color, hígado. Carga el paquete, a la derecha. Talla de sujetador, grande. Ingles, a la brasileña. Estado de la mar, revuelta.

Piscis. Leer un libro al año no hace daño, pero procure que cada año sea un libro distinto. Si usted se plantea tener hijos, recuerde que un hamster sale más barato. Color, iridiscente. Olor, a chocho africano. Humedad relativa, 89%. Altitud de vuelo, siete mil pies. Vello facial, escaso.

martes, 28 de agosto de 2007

Bares, qué lugares.

Me piden que describa mi bar favorito.

Se llama “Dodo Club”.

Es un nombre absurdo. Posmoderno. Es un nombre abocado a la extinción y a la taxidermia. Además, es puteril. Algunos clientes potenciales entran pensando que se trata de una barra americana y les tiran los tejos a las camareras ucranianas, que los miran como si tuvieran la culpa de los cuarenta años de comunismo de su país.

Por fuera es un bar de copas tan sofisticado que necesitas haberte tomado un par de lingotazos para reunir valor antes de cruzar su umbral por vez primera. Hace que te sientas, ya desde lejos, totalmente fuera de lugar. Pero a mí me van los retos. Además, el pánico me hace seguir adelante. No soy valiente, es que el mundo me hizo así.

El Dodo Club ofrece una curiosa mezcla de sofisticación y rusticidad. Lámparas de cristal de Murano y alfombrillas de esparto de Sesma. Te sirven el Vega Sicilia en un zueco. Tiene la mejor música de una ciudad donde la música no es más que una excusa para no tener que hablar con tus compañeros de copas. A veces, en directo (electrónica, dudo que cupiese una batería sobre el escenario).

Pero lo mejor es su café. Por un precio delictivo, te sirven un café que volvería locas a las señoras bien que atestan las cafeterías cercanas, si tuvieran valor para entrar. Claro que para amortizarlo conviene llevarse una novela bajo el brazo y pasar un par de horas (mejor tres) debajo de alguno de los focos que iluminan (es un decir) las mesas. Estas mesas me gustan mucho: de madera de algun árbol tropical seguramente extinguido, enormes, pesadísimas. Los asientos son bancos corridos, de la misma naturaleza muerta, que también pesan un huevo y que permiten rozar lateralmente a tu compañero de mantel. Porque ahí se come. Poco, pero se come.

Hay un comedor interior, más (iba a decir íntimo, pero no) discreto, con mesitas de a dos. El Dodo Club es ideal para quien desee mantener la silueta, pero desolador para quien entienda por gastronomía un cadáver de cerdo en un lecho de alubias. El comedor interior no tiene intimidad alguna: demasiadas mesas y demasiado juntas unas de otras; además no disponen de espacio suficiente para la cantidad de platotes, cubiertazos y copones que requiere degustar una codorniz viuda al vapor.

No puedes decir nada personal así que la gente habla poco (ideal para matrimonios) y se entretiene moviendo los cacharros de sitio como jugando al ajedrez, en un desesperado intento por ganar unos milímetros de espacio donde apoyar los antebrazos, mirando alrededor (seguro que algunas personas se han dado cita visual en el baño, a los postres) o, y esto es lo mejor, observando el trabajo de los cocineros. Porque la pared que separa el comedor de la cocina es traslúcida, es una mampara de vidrio. Fenomenal si no tienes conversación o si eres un neurótico.

El Dodo Club ha decaído un poco. No hay suficientes snobs en una ciudad tan pequeña para sacar adelante un negocio de precios escandalosos donde aún puedes dar gracias de que no te abofeteen cuando pides una caña por caridad. El Dodo Club ha prescindido de las camareras búlgaras y rusas de ojos fríos y corazón helado que te servían como si te hicieran el favor porque les dieras penas, y ha contratado a camareras caribeñas y del altiplano andino que no te sirven porque están enfrascadas escribiendo epístolas con los dedos índices en un teclado oculto bajo el mostrador.

lunes, 27 de agosto de 2007

ცამეტი

Es una película francesa de Gela Babluani, rodada en blanco y negro y hablada en francés y en georgiano (lengua que parece que no tenga vocales). Me ha convertido en un misántropo sin vuelta atrás. Transcurridos unos días, tengo la suficiente objetividad como para afirmarme en mi primera impresión: es la película más dura que haya visto en mi vida. Si llego a saberlo ni me la planteo. Yo creo que lo ideal es verla sin saber muy bien de qué va, sin haber leído una sinopsis ni visto el trailer. La publicidad cinematográfica hace un flaco favor a la difusión de ciertas películas. Lo mejor es verla a solas y desprevenido, sin novias femeninas ni amigotes machotes. A cuerpo gentil. Porque "Tzameti" es ante todo una película de terror. De terror verosímil y posible, incluso probable. Sin zombis. Sin sangre. Sin adolescentes. Sin estupidez


Hay que acabar con:

La adjudicación de jefaturas de libre designación en la administración foral. Eso supone que los cargos políticos bajen en el escalafón mucho más de lo que sería deseable para el administrado. Con un cambio de gobierno deberían cambiar los consejeros y los directores generales, pero no el jefe del Negociado de Bedeles del departamento de Obras Públicas y Destrozos Paisajísticos, equipable en el mundo real al becario de un botones de una empresa cualquiera. Porque el clientelismo es como de república bananera y porque el frufrú de las bajadas de pantalones en los últimos días ha provocado más de una trastorno auditivo (esperemos que pasajero)

La liga de futbol. Que un sistema de control de masas tan burdo sea tan popular dice poco a favor del carácter de la mayor parte de la gente. Pagar las millonadas que se pagan a unos analfabetos por darle patadas a un balón en un juego aburridísimo y encima concederles importancia es algo que deja a la altura del barro a la mayor parte del género humano.

Hay que apoyar a:

La gente que habla claro. Verbigracia, a quienes distinguien entre “estar normal” y “estar bien”. Los posmodernos nos quieren hacer creer que estar normal es estar gordo. Y eso es estar mal. De 22 años en adelante, el 80% de la gente está gorda. Se comprueba perfectamente en cualquier playa o en cualquier piscina. El porcentaje alcanza el 99% en regiones como La Rioja (alucinante la cantidad de gordos y muy gordos que pueblan las calles de Logroño). La tiranía de la corrección política ha impuesto un apartheid a los delgados. Cualquier persona que se mantenga esbelta a partir de cierta edad es etiquetada como “anoréxica” o “drogadicta” y si algunos gordos no lo estuvieran tanto como para no fatigarse subiendo y bajando los bordillos, se cruzarían de acera.

sábado, 25 de agosto de 2007

Toda la verdad

Odio la costumbre del Diario de Navarra de precisar en sus noticias el estado civil y el número de hijos de las personas sobre quienes informa. “Su Santidad, Benedicto XVI, soltero, sin hijos, ha recibido en audiencia papal al embajador de Ruritania, casado, seis hijos …”. Ahora, con las reseñas de los integrantes del nuevo equipo de gobierno, el asunto cobra mayor falsedad. Si tiene que informar de esas chorradas que no interesan a nadie, al menos que informe verazmente.

1. Consejero de Protección del Medio Ambiente, e Industria, Agricultura y Ganadería. Robustiano Mazingueriain Bularsutegui. Doctor en Física Nuclear. Casado con Sayaka Yumi Kabuto, catedrática de Robótica de la UPNA. Dos hijos. Pero uno es adoptado y el otro en realidad es hijo de un hermano (aún no sabemos cuál), que tuvo un desliz con su esposa durante una visita al Japón, mientras subían al monte Fuji.

2. Consejero de Relaciones con la Fe Verdadera y Otras Religiones. Sabino Quelos Arroyo. Licenciado en Antropología Creacionista. Doctor en Teología. Casado con Fertilidad Soubirous de Brabante. Seis hijos. Sólo se acuesta con su mujer cuando desea traer un niño al mundo, lo que ha sucedido en media docena de ocasiones. Una vez le tocó el culo a un travesti filipino.

3. Consejero de Manipulación de las Comunicaciones. Demóstenes Brutiain Dolgojazik. Licenciado en Periodismo por la Universidad de la Lubianka. Doctor en Sociología por el Instituto Blavatsky de San Petersburgo. Casado con Guadalupe López-Lupo, mundóloga. Cinco hijos. Uno es del vecino del segundo izquierda. Otro es de un guardaespaldas con labia que tuvo cuando fue nombrado Director General de Teletipos. Todos los veranos acogen a unos gemelos bielorrusos afectados por la catástrofe de Chernobyl a los que quieren mucho más que a sus hijos propios. El Consejero Brutiain mantiene relaciones bucovaginales con la niñera que contratan durante julio y agosto.

4. Consejero de Familia. Oliver Goñi Expósito. Licenciado en Derecho. Casado con Tontolina Montserrat Pi Aguirregomezcorta. Dos hijos. Es homosexual y sólo se acuesta con su esposa una vez al mes. Ella está muy feliz de haberse casado con un hombre que casi no le molesta por las noches, bueno con los niños y con las plantas. El nuevo consejero se acuesta con sus guardaespaldas, con sus secretarios, con sus amigos de la Facultad y del Servicio Militar, con sus compañeros del equipo de rugby y con los amigotes de la partida de mus, con sus becarios, con sus alumnos de la Universidad, con los socios de su piscina, con el camarero del bar en el que toma café por las mañanas, y hace frecuentes escapadas nocturnas a los jardines de la Taconera. También recurre a los servicios de chaperos cuando su esposa se marcha al pueblo los fines de semana, y frecuenta las saunas y los bares de ambiente en sus viajes a otras ciudades por motivos profesionales.

5. Consejero del Sucesivos Planes Educativos. Armenio Vardiain Mamiconiain. Doctor en Psicología por la Universidad a Distancia de Erevan. Catedrático de Pedagogía Desconstructiva Postsoviética Posmoderna. Casado con Clara-Johana Rottenmeier, institutriz. Un matrimonio concertado. Tres hijos, los pequeños son gemelos fecundados in vitro. Su mujer no practica el sexo. El nuevo Consejero pertenece a un club de intercambio de parejas al que acude con una prostituta que finje ser su esposa.

6. Consejero de Cultura y Folcklore. Quincuagésimo de Pollaloca y Justimbres. Licenciado en Escenografía y Estenotipia. Catedrático de Pirotecnia Fallera. Casado con la conocida artista de revista Dolores Montevenus. Dos hijos. Seis nietos. Se masturba viendo partidos de futbol de la Bundesliga. Una vez un rival del trofeo Boscos le hizo una paja en los vestuarios.

7. Consejera de Hacienda y Globalización. Vulgarcita Rodezno Gorraiz Doctora en Librecambismo. Licenciada en Despidología. Casada por el rito balinés con John R. Rockefeller-Rothschild III Mantiene una relación paralela con Stalin Huáscar Chichicastenango, el jardinero boliviano. No tiene hijos. Es estéril como un pedrusco.

8. Consejero de Vascuence. Rafael Heredia Jiménez. Académico de Lengua Caló. Licenciado en Hurto de Gallinas. Doctor en Mendicidad Esquinera por la Universidad Romaní de Bucarest. Vive en pareja con Sabina dos Anjos Arana. Doce hijos, repartidos por varios orfelinatos. Nunca ha sido infiel a su mujer. Utiliza los preservativos para cubrir los botes de conservas empezadas que deja dentro del frigorífico. Su esposa utiliza la píldora para abonar los geranios. Ambos creen que una mujer, durante el periodo, no puede quedarse embarazada. Gastan al mes una media de quince juegos de sábanas de usar y tirar.

9. Consejera de Sanidad y Parafarmacia. Doménica Teotocópula Gardacho. Licenciada en Económicas. Secretaria de dirección. Soltera. Varios idiomas: inglés, francés, griego. Se atiende a domicilio. Descuentos a grupos.

martes, 21 de agosto de 2007

Quinto Centenario

Llevo tiempo preguntándome qué estará preparando el gobierno para conmemorar la invasión castellana de 1.512 y el final de la independencia del reino. ¿Habrá alguna comisión trabajando en el asunto? Seguro que no. Me juego cualquier cosa a que la nebulosa abertzale lleva años estrujándose la cabeza para reivindicar algo en lo que sus antepasados no fueron víctimas sino ejecutores. A que en Barad-Dûr (quiero decir, en Sabin-Etxêa) existe ya una partida presupuestaria sobradísima para pagar banderines, pancartas, txistularis, bertsolaris y cuadros vivientes. Y páginas web. Hagan lo que hagan será espectacular y de repercusión planetaria. Reescribirán la historia y cosecharán votos.

El gobierno de Navarra (da igual que sea regionalista o socialista) improvisará una alubiada popular y una misa a todo correr en Javier –ni siquiera en Amaiur o en Noain- ellos de frac y ellas de roncalesa rodeados de maceros con las pelucas puestas sin haberse mirado al espejo. Y Jaime Ignacio del Burgo se pondrá a dar saltitos porque incluso esa mierda le parecerá demasiado para un patriota español como él.

¿Navarra se avergüenza de su pasado?

Siempre me he preguntado por qué la reina Catalina no tiene una triste calle en Pamplona y sin embargo su consorte, Juan de Labrit, sí. Por qué Carlos III, que fue un monarca aburrido amante de las flores y de la filatelia, tiene una avenida enorme y su padre Carlos II, conspirador y batallador, interesante a más no poder, no tiene ni siquiera un callejón sin salida.

El caballero de la foto es Enrique III de Navarra (IV de Francia). El monumento se encuentra en París. En Pamplona la única estatua de un rey propio (la de Iñigo Arista es una broma de mal gusto y me niego a considerarla), colocada muy recientemente, pertenece Carlos III donde aparece como un muchacho oligofrénico interno en un orfelinato y vestido para la función de fin de curso, sobre una majestuosa pilastra de 1,20 mts. de altura en genuino silestone.