lunes, 18 de junio de 2007

Polpotismo ilustrado

Yolanda Barcina es nuevamente alcaldesa de Pamplona. Los abertzales radicales montaron una buena escandalera para protestar por lo que ellos consideran una manipulación antidemocrática. Claro que su idea de democracia es paralela a su idea de elegancia. En cualquier caso, sería una democracia popular. De corte polpotista. Entre los jemeros rojos y los simpatizantes de Herri Batasuna no hay demasiada diferencia.
Es curioso lo que les gustan a los aberzales los cartelotes, las banderas y el paso marcial. Establecer un paralelismo con los nazis sería equivocado: los nazis eran mucho más elegantes. Incluso los estalinistas, aunque tengan en común abertzales y soviéticos el gusto por los colores tristones –a parte del rojo-. El rollo estético abertzale es más propio del delta del Mekong. Aunque los cortes de pelo no sé de dónde los han sacado: del catálogo de errores de una academia de peluquería albanesa. Las mujeres abertzales son las criaturas con menos encanto femenino del mundo (como muestra un botón: Mariné Pueyo, concejala por ANV a la corporación pamplonesa: le helaría la sonrisa a una hiena).
Parece que la derechona vasca empieza a comprender que HB, si llega al poder, lo primero que hará será abrir una cheka donde someter a tortura a todos los pijos donostiarras y bilbainos cuyas familias votan al PNV desde que Sabino Arana recibió una patada de vaca en la cabeza... Nunca es tarde si la dicha llega.

martes, 12 de junio de 2007

Espido Freire

Hace no mucho, en el programa de entrevistas de Baltasar Magro de la 2 participó Espido Freire, una chica falsamente lánguida, de larga melena decimonónica, que habla con irritante elocuencia y que se ha erigido en adalid de los mileuristas. A mí, la verdad, el problema de los mileuristas me trae al pairo pero, según ella, a su lado el calentamiento global y la amenaza de Al Qaeda se quedan en cuentos de viejas, así que presté atención.

Al parecer -yo no tenía una idea muy clara-, los mileuristas son personas de alrededor de treinta años, bien preparadas, incapaces de medrar en el mercado laboral, subempleadas y amargadas. Pues que se jodan, pensé. Si en lugar de estudiar Filosofía Tántrica o Sociología de la Prostitución hubiesen cursado un módulo de electricidad o de encofrado ahora vivirían en un duplex con piscina y no en un piso compartido con gente en la misma situación. Que les den por el culo.

Y de esa pavisosa no pienso leer ni las reseñas periodísticas.

lunes, 11 de junio de 2007

Matar es fácil

Fin del “alto el fuego” (sic) de ETA. Estupor y pasmo en los ojos de José Luis Rodríguez. Pero, ¿de verdad llegó a creer que se podía negociar con esos criminales? Lo han intentado anteriormente todos los presidentes del gobierno. Supongo que soñaban con firmar la paz definitiva y pasar a la Historia. Pero se equivocan: a la Historia pasan los reyes, no los primeros ministros (con la excepción de Winston Churchill). Yo comprendo que se dialogue, pero no que se negocie. ¿Qué había que negociar? Los criminales nunca renunciarán ni a Navarra ni a instaurar una dictadura del proletariado (razón por la cual el PNV, partido de extrema derecha como pocos, de un tiempo a estar parte parece haber comprendido que sólo le une parte del RH a los simpatizantes de Herri Batasuna) (y digo parte porque en las filas radicales hay mucho hijo de la inmigración).

Lo que más me pasma de los criminales es que intenten salvar al pueblo vasco. Esa manera retorcida de pensar que la gente es tonta y que necesita ser iluminada por un puñado de elegidos con derecho sobre la vida y la muerte…

Otro asunto es que el nacionalismo vasco sea una patraña inventada por un protonazi, y que Euskal Herria tenga el mismo estatuto jurídico internacional que Disneylandia. O que el PNV, que en Navarra no pasa de ser un partidúsculo anecdótico como el Carlista, se erija en conciencia de lo vasco (conciencia relativa: los vizcainos, por ejemplo, sienten envidia de pene frente a los navarros y por compensación se comportan como unos chulos; los alaveses están requeteromanizados desde tiempo inmemorial y los guipuzcoanos se han vuelto demasiado cosmopolitas para calzarse las abarcas y volver al caserío a ordeñar vacas y cortar el heno con guadaña)

Lo peor es que estos delirios de política-ficción son vistos con simpatía por algunos románticos del extranjero, estadounidenses que si fueran coherentes regresarían a Centroeuropa y cederían sus posesiones a los iroqueses, argentinos que deberían abandonar el español en beneficio del tehuelche…

Luego está esa oferta chapucera hecha a los navarros. Con la historia y la antigüedad del Viejo Reino, por favor... Es como esos anticuarios posmodernos que van por los pueblos, tocan a la puerta de una casa de calidad y le ofrecen a su anciana propietaria un armario de Ikea –transporte y montaje no incluidos- a cambio de su comedor isabelino de caoba.

Reconozco que esta vez los habituales subnormales de Eta se habían tomado la molestia de trazar un plan con cierta lógica. No era un “ordeno y mando” sino un “sugiero y mando”. Crear un órgano político común con Vascongadas apoyado por el PSOE al cabo de dos años, un referendum para crear una única autonomía –tirando por la borda mil doscientos años de historia navarra- con el improbable respaldo de los votantes del PSN y poco después, un referendum sobre la autodeterminación. Total, si los albanokosovares pueden, a ver por qué ellos no.

Todo viene por la tontería esa de que las naciones deben ser lingüisticamente uniformes. En la muy diversa Europa sólo hay tres países sin minorías étnicas (y ni aun así, porque los gitanos están en todas partes y son inasimilables): Islandia, Portugal y Malta. Incluso Mónaco, incluso Andorra tienen minorías. ¿Por qué un país ha de trazarse de acuerdo a criterios lingüísticos? Antes eran los criterios religiosos: ahí está el caso de Bélgica. Si nos atenemos al criterio lingüístico, el Euskadistán con el que sueñan algunos filósofos y sociólogos de la Universidad del País Vasco estaría reducido a Guipúzcoa y zonas rmarginales de Vizcaya y de Navarra, donde además no queda ni un hablante monolingüe del vascuence ni medio.

Hay que acabar con:

La Leyenda Blanca vascongada. En la prensa internacional (y en la Wikipedia) ¿por qué se da como cierto algo que no existe, no ha existido y no existirá? Euskal Herria es un país falso, imperialista, virtual. Es como la Padania. O como Mordor. Como Sildavia. ¿Con qué ignorante desfachatez incluyen a Navarra en su mapa absurdo? Podríamos inventarnos un país que englobara toda Aquitania y la margen izquierda del Ebro hasta los Pirineos y sería mucho más consistente desde cualquier perspectiva.

La nauseabunda costumbre yanqui de valorarlo todo económicamente.


Hay que apoyar a:

Al responsable del video “Come in to my world” de Kylie Minogue. Me quito el sombrero.

viernes, 8 de junio de 2007

Pan Dariusz

No veo mucho la televisión, pero cada vez que hago zapping exhaustivo me asalta el mantenido de Ana García (Obregón) soltando gracias en un programa de monólogos. Es lo que faltaba. No sólo habla un español estupendo aprendido supongo que por ósmosis sino que encima es capaz de contar chistes y estar chistoso. Argh. Darek: vuélvete a Polonia y pon una clínica de inseminación de mujeres desesperadas (pero en edad fértil) contigo como únido donante y déjanos tranquilos: eres demasiado total.

jueves, 7 de junio de 2007

Turquía no es Europa

El suplemento dominical de El País del 3 de junio publica un largo artículo de Juan Goytisolo consagrado a la situación política de Turquía.

A mí, evidentemente, los musulmanes no me la ponen tiesa y sigo viendo a los turcos como herederos directos de los corsarios que se fueron a pique en la bahía de Lepanto. Así que por mucho que Juan Goytisolo o Timothy Garton Ash intenten convencerme de que si todos nos convirtiéramos al islam se acabarían nuestros problemas, seguiré sin empalmarme cuando me atraque un marroquí a punta de navaja, cosa que puede suceder en cuanto baje a la calle porque en mi barrio proliferan los magrebíes de mal vivir. Respecto a los turcos, sólo me caerán simpáticos cuando los griegos liberen Constantinopla.

Gobierna Turquía un partido islamista que ha tenido que coserse la boca con hilo de acero para que no le traicione su verdadero ideario político. Recep Erdogan es presentable a los amigos, pero en esencia un musulmán fanático. Tiene la mente vuelta a Bruselas, pero el corazón lo tiene vuelto a la Meca. Si la democracia-cristiana es en esencia una derecha ilustrada y liberal, la democracia-musulmana es una fantasía de escritores bien pensantes propensos a la sodomía y al embrujo de los ojos moros. Por mí, estupendo: cada cual es muy libre (en el mundo occidental) de expresar sus filias y sus fobias. Pero no quiero que insistan en el carácter europeo de Turquía, y me exaspera el mantra “el islam es una religión de paz”, cuando desde el primerísimo momento (genocidio de los Banu Qurayza) ha dado muestras de ser todo lo contrario.

Por ejemplo, en el año 634 de nuestra era, el ejército de Abu Bakr invadió Mesopotamia, el Elam, Siria y lo que hoy algunos llaman Palestina y sus poblaciones fueron convertidas por la fuerza, cuando no pasadas a cuchillo.

El problema armenio. Transcribo el famoso telegrama secreto al gobernador de Alepo: "Finalmente se le ha comunicado que el Gobierno, por orden del Jemiet, ha decidido destruir por completo a todos los armenios que viven en Turquía, y poner fin a su existencia, por muy criminales que puedan ser las medidas a tomar, y sin tener en cuenta edad ni sexo, ni escrúpulos de conciencia". Que haya que promulgar leyes en pro o en contra de la memoria histórica es otro asunto. Pero los hechos son testarudos y, aunque admitan interpretaciones, están ahí.

Respecto a la tolerancia turca hacia otras religiones: según recientes estadísticas los cristianos han pasado de ser 4.500.000 ciudadanos a ser tan sólo 150.000 en menos de un siglo. Las clases de islam son obligatorias. En los documentos de identidad hay una casilla para la religión que se profesa. Se ha prohibido la enseñanza de la formación de sacerdotes asirios en el monasterio de Tur Abdin. Etc.

La Unión Europea no es un club cristiano, dicen los partidarios del ingreso de Turquía. Pues sí y no. Es un club laico, pero de una laicidad que surgió del cristianismo europeo. La idea de la UE no podría haber surgido ni en el Cuerno de Africa ni en la desembocadura del Indo. El islam no tiene cabida en Europa. Los bosnios, los albaneses y los kosovares nunca serán verdaderamente europeos porque sus antepasados, en lugar de combatir el islam como hicieron los navarros, los asturianos, los húngaros, los polacos, los valacos, los ucranianos, los rusos, los griegos y tantos otros, se cortaron el prepucio y se humillaron para adorar a un dios inexistente.

sábado, 2 de junio de 2007

sopa de letras

Me desesperan las siglas. Quiero decir, el intento de pronunciarlas tal cual. Habría que encontrar denominaciones manejables (verbalizables) fáciles de recordar que sustituyan tan fea costumbre. Estas son algunas de mis propuestas.:

ONG:. “Organización No Gubernamental” (denominación cajón de sastre que sirve tanto para la Mafia como para los Boy Scouts) es demasiado largo, pero oenegé rasga los tímpanos. Organillo

CGPJ: “Consejo General del Poder Judicial”: los Dioses (perdón, que algunos son creyentes), los Semidioses. Mejor: La Intocabilidad

RENFE: “Red Nacional de Ferrocarriles Españoles”. Qué curioso, lo de Españoles se soslaya cuidadosamente. Como cuando los presentadores del tiempo de Euskal Telebista empiezan a marear la perdiz para no pronunciar España ni Península Ibérica y dicen aquello tan bonito de “nuestro territorio”, “el estado español” (nunca el estado francés ni el estado andorrano) o Euskal Herria (desde que se desterró el uso de Euskadi, que por lo visto era demasiado artificial). Ejem. Bueno, que me lío: el tren.

Vitoria-Gasteiz: está relacionado con lo anterior. Si hablas vascuencia, Gasteiz. Si hablas romance: Vitoria. Imagínate que el nombre oficial de la capital de Finlandia fuera Helsinki-Helsingfors. ¿Sus políticos también utilizarán la versión escandinava de “los finlandeses y las finlandesas”?: Vitoria

RTVE: “Radio Televisión Española”. En este caso, la palabra que se ha descolgado es “Radio”: el Ente

EEUU: No comprendo por qué los sudamericanos dicen o escriben U.S.A. para referirse a los EE.UU. Colonización cultural, supongo. “Estados Unidos de América” es demasiado largo. Propongo Gringuia.

RUdGBeIdN: Y no UK como dicen los pijos que antes iban de au pair a Bristol y ahora van de compras a Londres. Porque GB, que aparece en sus matrículas, es incorrecto. “Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte”. Qué horror. Es como si España se llamase “Reino Unido de Castilla y la Corona de Aragón y la Alta Navarra“. Bretaña

Bretaña: Lo anterior plantea un problema. O Pequeña Bretaña o Armórica. Mejor Armórica.

Congo, antes Zaire, antes Congo: Zaire, otra vez.

EEAAUU: “Emiratos Arabes Unidos”: lo podríamos dejas en Arabia Lujosa, de lo contrario parece que el linotipista tenga un problema de parkinson.

Arabia Saudí: Mordor. Las Vegas en la novela de Stephen King. Pohjola. Pandemonium. El Tártaro. El planeta Solaris. El Infierno

JONDE: “Joven Orquesta Nacional de España” Cuánto mejor La Orquestina

F.E. y de las JONS: Aquí hace falta hiperventilar primero: “Falange Española y de las Juntas Ofensivas Nacional Sindicalistas”, o sea: el facherío.

REPSOLYPF: Uy, eso no tiene arreglo.

Mi favorito es Telefonica (así, sin acento) que pudiendo llamarse Monopolio del Abuso Impune Telecomunicativo Hispanoamericano MAITCHA ha elegido abreviatura tan ideal. Aunque si no recuerdo mal el nombre formal es Companía Telefónica Nacional de España. (CTNE)

martes, 29 de mayo de 2007

Himnos

El único himno nacional que me gusta es de Italia. Marchoso y pegadizo. Creo que se lo encomendaron a Puccini, o a Verdi. A uno de esos compositores operísticos que, al revés de los alemanes, se preocupaban de la melodía y de la armonía. El de Alemania parece obra del doctor Mabuse. A los alemanes les preocupa más la letra que la música, y quienes encontramos antipático su idioma torcemos el gesto cada vez que en cualquier competición internacional sube un germano a lo más alto del podio, lo que sucede con desesperante frecuencia.

El himno de España me parece feo como pocos. La bandera me gusta. No hablo de simbolismos, sólo de combinación de colores. La diseñaron para que los barcos fueran reconocibles a distancia, y dieron en la diana. Podrían tomar nota las naciones eslavas: todas sus banderas son versiones de la rusa: blanca, roja y azul (que a su vez parece una versión de la francesa, pero con bandas horizontales). Claro que como la mayor parte de esas naciones no tiene salida al mar, da lo mismo.

Yo creo que cada país debería recurrir a sus fondos musicales patrios con el fin de mejorar los himnos (dejaremos las banderas para otra ocasión). El de España debería ser la famosa copla que dice aquello de “De España vengo, soy española…” de la opereta “El niño judío”. O si no, el “Aserejé” (pues con él mataríamos dos pájaros de un tiro: no sólo dispondríamos de un himno con letra, para deleite de los militarotes y de los fachas en general, sino que además dispondríamos de un himno con coreografía, y eso evitaría que nuestra representación olímpica desfilara como desfila, en plan almogávar).

Lo de Alemania tiene difícil solución, porque no puedes poner la “Carga de las Valkirias” de Wagner. Imagínate el mosqueo de los polacos y de los checos. Ni puedes poner nada de Nina Hagen, porque el público de –es un suponer- el mundial de Futbol difícilmente podría corearlo desde las gradas. Yo creo que el himno ideal es la canción de “la Abeja Maya”. Y matando dos pájaros de un tiro: los japoneses deberían cambiar ya mismo ese horror de himno que tienen por la canción de “Heidi”. Los suecos, claro está, la canción de “ Vickie el Vikingo”. Para los noruegos no se me ocurre nada (todavía).

Otro himno que no me gusta es “La Marsellesa”. Demasiado rimbombante, y con la letra menos políticamente correcta que quepa imaginar. Sería mejor que recurrieran a la “Carmen” de Bizet. De acuerdo que el trasunto es poco francés, pero Francia nunca ha sido muy francesa: hay más moros en la banlieue parisiense que en todo el Magreb.

Holanda: algo porno. El “Je t’aime moi non plus” de Jane Birkin en neerlandés. Imagínate la visita oficial de la reina Beatriz, con la banda del aeropuerto interpretando esa melodía inolvidable y, no sé, a Rocío Jurado (si no estuviera muerta) cantándola.

Para los británicos nada como una canción de Kate Bush: “Oh England, my lionheart”, que quedaría de maravilla coreada por los hooligans con una pinta en una mano, la otra en el corazón y un lagrimón corriéndoles por la mejilla.

Siguiendo con estrellas del pop (y con las exclamaciones): para los EEUU nada mejor que “Oh Superman” de Laurie Anderson. Lo malo es que dura ocho minutos. Pero ellos son muy dados al patrioterismo y no creo que les importe.

Los canadienses podrían sacudirse su complejo de inferioridad respecto a los estadounidenses con una canción aún más larga (“Oh my, my” de Jane Siberry, que dura veinte minutos). Sería deseable que nunca ganaran nada.

lunes, 28 de mayo de 2007

Somos legión

El Diario de Navarra publicó en su edición del día 23 un artículo alarmista acerca del envejecimiento de la población y la necesidad imperiosa de admitir un mínimo de tres mil inmigrantes anuales para compensar la falta de insensatez (o de fertilidad) de los úteros forales.

Me sorprende esta postura demagógica, profundamente egoísta, descaradamente religiosa. Demagógica, porque es lo que parece que la mayoría de la gente quiera oír (¡Envejecemos, dentro de poco se abolirá la jubilación!). Egoísta porque sólo pensamos en nuestro bienestar sin importarnos que el planeta reviente (y ya está reventando); el ser humano es una plaga, y va siendo hora de tomar conciencia y de reparar los daños que le hemos infligido. Y religiosa, porque detrás de estas monsergas se oculta la chaladura pro-multiplicación conejil del cristianismo, del islam, y del judaísmo, religiones surgidas de un desierto del que nunca debieron salir.

En un mundo donde no cabe un alfiler una sociedad desarrollada, como la navarra, debería considerar la necesidad no de aumentar la población sino de reducirla el máximo posible. Pienso que no faltan nacimientos, sino que sobran viejos. Y cuando yo sea viejo, seguiré pensándolo, y si no soy capaz de arreglármelas por mí mismo será mi problema y no de la sociedad. Yo no quiero que me haga la cocina una mucama antillana ni que me tome la tensión un enfermero chino. Si no tengo hijos que se ocupen, o quieran ocuparse, de mí, deberé asumir las consecuencias y no obligar por egoísmo a que el cantonés y el pidgin sean las nuevas lenguas co-oficiales

lunes, 21 de mayo de 2007

Elecciones de mayo

Las elecciones forales del domingo son mucho más interesantes de lo que se preveía en un principio. Las encuestas han pasado de “UPN ganará tras la última torpeza socialista” a “UPN perderá tras la última torpeza popular”.

UPN tendrá dificultades para formar gobierno porque su socio actual, CDN, no sacará los cuatro diputados que tiene ahora. Es curioso que Juan Cruz Alli, el presi de CDN, sea con diferencia el político navarro mejor valorado y a la vez uno de los menos votados. Misteriosa que es la gente que pasa por las urnas.

Debido a una de esas prácticas estadísticas que no entiende nadie, los partidos abetzales (de la extrema derecha a la extrema izquierda, habría que haberlos visto elaborando su programa común) sacarán más representación con los mismos votos si se presentan coaligados, y es lo que van a hacer.

Dicen que el partido comunista no sacará representación, pero que subirá el socialista. No me lo creo.

El partido socialista de Navarra es “de fiar” pero todo el mundo desconfía (empezando por sus militantes) de las consignas que haya podido recibir de Madrid. No tiene la independencia que tiene UPN respecto al PP, y eso siempre pasa factura. Aquí interesan mucho más las políticas autonómica y local; la nacional es una cosa nebulosa y lejana. Además, el PSN está marcado por los escándalos de la década de los 80 (cuando nombraron a Roldán delegado del gobierno central y corrompió todo lo corruptible). Las autoridades socialistas pagaron sus culpas (el presidente Urralburu acabó en la cárcel, y no sé si continúa dentro), hubo una purga ejemplar, mucha gente dejó el cargo sin transfuguismos… En fin, que el PSN demostró un nivel de civismo envidiable del que podrían tomar nota en otras regiones. Pero no fue bastante. Como en las guerras civiles, la sociedad no pasará página hasta que no hayan muerto todos los actores de la tragedia. Y por si el sambenito de corrupto no bastara, el PSN porta también otro –mucho más vistoso- que nos recuerda que en su momento (allá por el paleolítico medio) defendió la inclusión de Navarra en Euskadi.

Así que por muy desgastada que esté la legislagura, yo no me atrevería a pronosticar que UPN salga derrotado en las elecciones. Hay 40.000 votantes indecisos, y mucha gente “firmemente” convencida cambiará de voto en el último momento sólo porque su tendero simpatizante de Nafarroa Bai le devuelva mal el cambio o la vecina jamona afiliada a UPN le guiñe el ojo bajando las escaleras.

A mí me parece fenomenal que cambie el gobierno. Que pacte el PSN con quien haga falta: con el diablo o en su defecto con Na-Bai. No hay nada más eficaz para disipar la euforia del electorado que la acción de gobernar. Hacer oposición es muy fácil y los partidos que saben que nunca alcanzarán el poder (por ejemplo, el Carlista, el Comunista o el del Cannabis) pueden prometer la luna; los partidos con posibilidades son mucho menos fantasiosos pero aun así dicen cada tontería…

Lo más interesante es el ambiente que, dicen, se respira en la Administración. Dentro de un par de semanas tendrán que cesar consejeros, directores generales y directores de servicio, arrastrando consigo a las jefaturas menores en comisión (que son casi todas). Normalmente el cambio de legislatura no reviste importancia porque casi siempre gana el mismo partido, con unas alianzas u otras: aprovechando la coyuntura, un consejero se jubila o se le hace jubilar, y cambian algunos pocos puestos de libre designación. Pero las circunstancias actuales son distintas: todos cesarán definitivamente, y su interinidad durará lo que duren las negociaciones para la formación del nuevo gobierno. Una catástrofe. La de gente que tendrá que volver a sus puestos de origen sin jefaturas ni hostias. Maestros a los institutos (crecerá el fracaso escolar), médicos a los hospitales (el índice de mortalidad se va a disparar), abogados a los despachos (se perderán pleitos a montones)…



viernes, 18 de mayo de 2007

a un amigo argentino

Todos tenemos un amigo argentino. Es algo ahora tan inevitable como lo ha sido siempre tener un peluquero charlatán o una sobrina adolescente con más tetas que cerebro. A veces, la comunicación con nuestro amigo argentino es obstruida por barreras idiomáticas y mutuos prejuicios, por el temor a herir sus sentimientos cuando entrechocan sus extraños complejos australes y nuestra prepotencia de nuevos ricos boreales. Resulta difícil decirle que le queremos aunque no se lo demostremos del modo en que está acostumbrado, y nos gustaría aclarar algunos asuntos que nos harían quererle más si los hubiéramos hablado y tuviéramos valor. Nos gustaría decirle:

Que está muy bien que mantengas tu manera de expresarte y que refuerces tus señas de identidad, pero que a veces sospechamos que exageras y que estás interpretando un papel, que la gente en Buenos Aires (o en Tucumán, nos da lo mismo) es menos gauchesca.

Que no necesitas fingir pasión (ni siquiera interés) por el futbol pues aquí nadie es menos hombre si prefiere otros deportes, o si lee un libro.

Que no tienes por qué insistir en hablar de esas novias que aún no nos has presentado porque viven en Corea del Norte o en Santa Elena: no nos preocupa que seas maricón, nos preocupa que seas desgraciado.

Que no todos los españoles han emigrado a América en alguna ocasión. Nosotros no lo hicimos, y nuestros antepasados tampoco (de lo contrario, no estaríamos aquí)

Que tú, pudiendo haber emigrado a Masuria, a Calabria o al valle de la Bekaa, de donde proceden tus abuelos, has venido a España porque investigando tu árbol genealógico encontraste el nombre de una mucama gallega con la que tu bisabuelo ashkenazi tuvo un desliz. Si has elegido España frente a Polonia, Italia o el Líbano será porque algo te gustará de nosotros ¿o fue por una apuesta perdida?

Que no queremos entender el peronismo, y que no nos interesan las revindicaciones argentinas sobre las Malvinas, y que adelantándonos a tu contraataque: nos importa un rábano que Gibraltar siga siendo británico durante los próximos dos mil años.

Que aquí los psicólogos tienen la misma consideración social que las echadoras de cartas, y que no está bien visto seguir ningún tipo de terapia, aunque te sobren el dinero y el tiempo necesarios.

Que has huido de un país que no funciona e intentas repetir los comportamientos que hacen que no funcione, aquí, donde las cosas son de otra manera. Las leyes están para cumplirlas, y pagar impuestos nos beneficia a todos.


Que tan racista es tu manera de mirar a un boliviano como mi manera de mirar a un moro.

Que un insulto dicho con cariño no deja de ser un insulto, y que a nadie le gusta tener un mote cruel.

Que Maradona nos parece un analfabeto drogadicto gordo y con un pésimo gusto para la ropa y para las compañías, que no valoramos sus habilidades futbolisticas y que si se hubiese dedicado a una profesión de verdad en un país minimamente serio hace años que estaría en la cárcel.

Que dios, o yahveh, o bog, o alá, o baal o lo que sea que adoraban tus antepasados, porque tú eres ateo aunque ultraconservador, no es argentino.

Que no tienes el menor derecho a intentar convencernos de que Navarra forma parte del País Vasco, sólo porque estabas secretamente enamorado de tu profesor de matemáticas, que se apellidaba Lazcano o Iturriagagoitia, y que una vez te puso un aprobado que no merecías.

Que el hecho de que los colonos mataran a todos (o casi todos) los indios y prefirieran comerse el ganado vacuno antes que torearlo no ha evitado que Argentina sea lo que es: un país sudamericano.

miércoles, 16 de mayo de 2007

Un hombre solo

Caminaba por la calle a la par (bueno, unos metros por detrás) de un hombre maduro (pero intemporal) muy interesante y no pude evitar fijarme. Además, coincidíamos en los pasos de cebra. De esos tipos muy guapos pero nada espectaculares que luchan por pasar desapercibidos y que, de una manera u otra, despistan el radar de las buscalíos más peligrosas. De esos tipos que pudiendo acostarse con quienes quisieran se casan con chicas ultradecentes a las que conocen nada más iniciada su pubertad y a las que son rigurosamente fieles desde el primer beso robado.

Viril sin exageraciones ni tonterías. Aspecto saludable. Rasgos impecables. Un cabello castaño (en su infancia, rubio) estupendo, bien cortado. Hombros anchos y rectos, y una proporción ideal respecto a la longitud de brazos y de piernas. Vello por encima del cuello de la camisa. Mediana estatura y planta atlética del natural: sin mantenimiento. Ausencia absoluta de tripa.

Llevaba ropa muy usada, muy lavada que le sentaba como un guante. Habría estado igual de bien con una camiseta de poliéster raída y agujereada que con un traje de seda italiana hecho a medida

Inmediatamente supe que era inteligente. No sé, tal vez no listo, pero sí inteligente. No fue por adornar con virtudes intelectuales a quien parece tener todas las físicas, digamos que lo deduje por su actitud. El mismo tipo caminando de otra manera, con un corte de pelo distinto, con una sudadera llena de letras en inglés, con unas deportivas de colorines criminales o al lado de un pit bull terrier, habría transmitido una impresión totalmente distinta.

¿A qué se dedicará? Probablemente desempeña un oficio de esos mal considerados, mal pagados, sin el prestigio social de los apoderados de banca o de los agentes inmobiliarios, de los estomatólogos o de los letrados, pero mucho más interesante. No sé, tal vez guarda forestal o liquidador de centrales nucleares, o pescador de altura (no, tenía una piel casi perfecta). Fundidor de campanas o cazador de fieras vivas, algo así.

Hay que acabar con:
La política-ficción:
"Alguna vez me he preguntado qué pasaría si un país que no funciona, tipo Ecuador o Argentina, decidiera autodeterminarse al revés. O sea, no reclamar la independencia, sino la dependencia. Que no se limitara a adoptar el dolar como moneda de cambio, sino que pidiese la anexión por parte de los EE.UU., o la vuelta al redil de la Corona Española. ¿A que sería chocante? Aquí mareando la perdiz de la autodeterminación de Treviño, y medio continente americano suspirando por ser convertir a sus ciudadanos en europeos de ultramar".
(Este delirio de política-ficción no es mío sino de Rebeca Manderley.)

jueves, 10 de mayo de 2007

"Master and commander"

Ayer estuve viendo “Master and commander” de Peter Weir. Es buena, pero está a años luz de “La última ola”. Aun y todo me gusta bastante más que cualquiera de los libros de Patrick O’brien, en los que se inspira. El tema marinero me aburre porque soy del interior. Además, las novelas de O’brien me parecen arquetípicas y de una misoginia que asustaría a un moro. Pintan a Napoleón Bonaparte como si hubiera sido una mezcla de Hitler y Stalin, y su autor está convencido de que todo el mundo debe gratitud eterna a Inglaterra por habernos librado del Tirano.

Pero “Master and commander” es entretenida y yo creo que realista, sin demasiadas chorradas patrióticas, y sin trama romántica metida con calzador.

Muy dura a veces, pero excesivamente decorosa... Imagino que en un barco de la época lleno de grumetes y de guardiamarinas adolescentes guapitos por un lado y de soldadotes y marinos resabiados y peludos por otro, realizando singladuras de meses, tenía que haber algo más que suspiros y miradas de soslayo. Pero, en fin, Hollywood y su mojigatería.

La mejor conclusión que saqué de esta película, es que la guerra es un horror, y que la guerra en un barco es un horror más horrible todavía.

martes, 8 de mayo de 2007

Aaah..., de Moscú a NuevaYork...

El domingo fui con la prensa a cuestas a un bar de esos como hay miles en esta ciudad, sin otros periódicos que los regionales y a lo sumo, el Marca. No es como para pretender que ofrezcan Le Monde Diplomatique. Los tres o cuatro que ponen a disposición a sus clientes El País o El Mundo están siempre de bote en bote y suelen tener lista de espera, así que normalmente acudo con mi propio periódico bajo el brazo.

Me senté frente a un grupo que inmediatamente atrajo mi atención: seis personas de aspecto balcánico que no decían ni mú, alrededor de unos vasos de refrescos con telarañas. No me habría fijado si no hubiese sido porque los seis miraban insistentemente a un tipo sentado en la mesa de al lado, el típico señor casado y del montón aunque con pintas de haber sido, cuando vivía, jugador de rugby universitario y exitoso con las mujeres.

El grupo de balcánicos (agucé el oído todo cuanto pude y les calé: rumanos) estaba integrado por un matrimonio y sus cuatro hijos, dos chicos y dos chicas. Vistos muy por encima todos parecían de la misma edad; los padres demasiado bien conservados, y los hijos prematuramente envejecidos. Nunca dejará de sorprenderme lo pronto que se reproduce la gente en otros países.

La hija menor, una especie de ex-nínfula con demasiadas curvas, era la que más miraba al señor de la otra mesa. Me planteé que tal vez no fuera un grupo familiar, sino el reparto de una película porno en un descanso para reponer fuerzas (habían tomado Biosolan y Aquarius y esas cosas y todos parecían muy cansados). Pero no, claro.

No pude entender lo poco que decían porque a mi lado se habían sentado dos chicas (vestidas con chandal) que comentaban a grito limpio sus planes para el fin de semana. No eran sordomudas, ni particularmente tontas. Sólo egoístas. Hablaban como si el bar estuviese vacío y prepararan las cuerdas vocales para un casting de “La Revoltosa” o de “La Verbena de la Paloma”. Total, que aunque no había manera de aclararse yo me esforzaba en entender algo. Deformación profesional.

¿Qué tenía ese tipo de particular? No era especialente guapo, no había pagado con un billete de 500 euros, no lucía una ropa muy cara, ni llevaba reloj. Y sin embargo, la hija adolescente no le quitaba ojo, y los demás también le miraban mucho. Igual estaban al quite por si ella se le lanzaba a la yugular (a la yugular de la entrepierna). En mi vida no me he cruzado con tantas ninfómanas como James Bond, pero reconozco a una en cuanto la veo. Esa chica estaba humedeciendo las bragas (en el supuesto de que las llevara puestas). Pero había algo más. Y no lo descubrí, por culpa de las dos inútiles sentadas a mi lado.

El hombre felizmente casado (supongámoslo así: su mujer era una preciosidad rubia y sus dos niños, deliciosos) se levantó y se fue sin haberse enterado de nada, y la familia rumana, acabada la diversión, se puso en pie con mucho trabajo y desapareció.

Apelliditis

El Diario de Navarra publica cotidianamente una sección dedicada a los apellidos navarros. Se presenta uno, normalmente poco o nada oído, se explica su etimología, se dice cuál es su origen, quiénes lo portaron y dónde se recogió por vez primera. En Navarra el asunto de los apellidos es delicadísimo e importantísimo. Hay gente asentada aquí desde hace veinte generaciones cuyo apellido, de origen gascón o bearnés, aún levanta sospechas. En cuanto te cogen confianza los navarros te sueltan lo que yo llamo “la retahila”, o sea, sus doce o catorce apellidos conocidos. Si no te la sueltan es porque, ay, no se atreven a hacerlo, ya que alguno les falla.

Los autores de la sección presentan de vez en cuando un apellido de los corrientes en toda España, como García o Martínez, y se apresuran a decir que pueden ser y probablemente sean, de origen navarro y que forman parte de un apellido compuesto cuyo final se perdió. El nivel de autoestima de los miles de navarros cuyos padres llegaron de Andalucía y de Extremadura en los años setenta ha mejorado notablemente y el todopoderoso gremio de farmacéuticos ha protestado porque el consumo de Trankimazin va a la baja.

Se aproximan las elecciones. Este año mi voto le toca al Partido Carlista. Es algo perfectamente inútil, y totalmente democrático. Lo hago como castigo a los partidos mayoritarios. He escogido al Carlista entre todos los partidos minoritarios o folclóricos porque en las últimas elecciones sacó un número considerable de votos (568) y porque su lista es la única que incluye casi exclusivamente apellidos navarros tradicionales (dentro de un par de generaciones apellidos como Abdelkader, Velasques o Sevchenko serán ya no sólo tradicionales, sino inmemoriales, pero de momento no lo son).


Hay que apoyar a:

Los políticos con oratoria. Dan gusto los políticos franceses. No es que sean más inteligentes ni estén mejor preparados que los españoles, pero hablan de maravilla. Ves a Segolène Royale aceptando la derrota y te entran ganas de votar socialista. Ves a José Luis Rodríguez aireando la victoria y te entran ganas de averiguar en qué colegio estudió para no mandar allí a tus hijos. Me hierve la sangre cuando le escucho decir “libertáz” y “Madríz” y “prosperidáz”,liberalizar”,aperturizar”,aumentalizar” y cosas de esas. Pero lo peor es cuando dice “ciudadanos y ciudadanas”, que es un calco pobretón del “los vascos y las vascas” de José Luis Ibarretxe. Por cierto, antes me molestaba un poco que los periodistas pronuncien Sarkozy a la francesa, cuando deberían pronunciarlo a la húngara, o a la castellano-manchega si no se conoce la fonética magiar (yo no la conozco, pero creo que el acento tónico recae siempre en la primera sílaba) hasta que alguien mucho más sensato que yo me llamó “tiquismiquis”. De todas formas, me sulfuro como una mona (en inolvidable expresión de Albert Boadella) cuando esos mismos periodistas dicen Albert Camí en lugar de Albert Camus.

sábado, 5 de mayo de 2007

"Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay"

He leído una novela de Michael Chabon, escritor estadounidense a quien llegué gracias a una crítica hipérbólica de “Revista de Libros”.

Le dieron el Pulitzer. Que me lo expliquen, por favor ¿Es un premio tipo Planeta o es que no había nada mejor que premiar?.

Narra la peripecia vital de un refugiado centroeuropeo en los EE.UU. El principio es bueno, con la huida del protagonista de la Checoslovaquia invadida por los alemanes, dentro del sarcófago que esconde al auténtico Golem de Praga, pero a partir de su llegada a los EEUU el argumento deja de interesar a no ser que seas (no es mi caso) un forofo del comic de superhéroes de los años cuarenta. No hay evolución dramática, ni peripecia vital, ni romance, ni nada de nada. Ni siquiera hay una acumulación de sucedidos. El contrapunto al protagonista es su primo, a quien Chabon podía haber sacado mucho provecho en vez de ningunearlo del peor modo mientras se obstina en describir durante centenares de páginas las aburridísimas entretelas del negocio de la historieta americana para terminar en un sorprendente y decepcionante (por lo breve) capítulo ambientado en la Antártida que no pega ni con cola con todo lo anterior, antes de rescatar al pobre Golem convertido en polvo como si hubiera hecho una lectura apresurada de las primeras páginas y se hubiera dado cuenta de que la novela quedaba coja. Lástima, porque Chabon se esfuerza en escribir bien. Pero no lo consigue y para colmo, lo que cuenta no interesa. Eso sí, el libro es muy agradable al tacto y a la vista, como todos los de Mondadori, aunque algunos errores de imprenta tornan incomprensibles ciertas frases

Hay que acabar con:

Los escritores americanos que edita Mondadori. A cual peor.

Aparecer a posta en el libro Guinness. Ojalá la fuerza aérea israelita utilizara como polígono de tiro los pueblos esos donde se hace la morcilla más larga del mundo o la paella más enorme. Otra cosa es la duquesa de Alba o la niña que estuvo hipando durante 38 días seguidos, que aparecen en el libro en contra de su voluntad..

La mala costumbre periodística de llamar a los negros “subsaharianos” y a los gitanos “de etnia gitana” y a las putas “colaboradoras sexuales remuneradas” y a los subnormales “disminuidos psíquicos” y a los homosexuales “gays” y a las mujeres “homínidos hembras”.

Hay que apoyar a:

Las mujeres a las que les gusta el sexo. Ese uno por mil tan mal considerado. Esas chicas cuya sensatez les impide ser prostitutas o parlamentarias del partido liberal italiano y que follan exactamente igual que un hombre: porque sí.

Las personas que hasta hace un par de años alertaban sobre el cambio climático y eran tachadas de locas por la derecha bienpensante y librecambista.

viernes, 4 de mayo de 2007

"Nieve"

He terminado de leer “Nieve” de Orhan Pamuk. He obviado las últimas cien páginas. Aun así el libro me parece bueno, solo que resulta confuso y lo he leído un poco a trompicones de modo que al final no me he enterado de las circunstancias de ciertos personajes. El estilo es elegante, y la historia muy sugestiva, sobretodo al principio (Ka, el protagonista, un hombre derrotado por la vida que viaja a una provincia de Turquía oriental con la esperanza de conquistar a la mujer de la que está enamorado...), pero luego decae debido al empeño del autor por hacer una descripción panorámica de un microcosmos. En fin. Lo mejor tal vez sea el leve tono nostálgico de tiempos mejores (la dominación zarista, la dominación armenia, los primeros años de la república kemalista) en contraste con la cochambrosa actualidad. Una novela muy instructiva, pero moralmente dudosa aunque pase de puntillas sobre la persecución de los cristianos. Soy de la opinión de que hay que tomar parte. Orhan Pamuk no puede retratar equidistantemente a los fanáticos musulmanes y a los militares laicos represores y compensa sus simpatías (y sus antipatías) de una manera un tanto burda.

Por cierto, en su momento El País Semanal publicó una entrevista concedida por Orhan Pamuk a Rosa Montero. La Montero, una fanática de la corrección política y de la idea de Europa como una especie de granja versallesca, rozaba el rizo del ridículo y de la ñoñería, de la visión de anteojeras y de la insensatez más insensata, consiguiendo que su entrevistado replicase a sus estúpidas preguntas y sus torticeras argumentaciones soliviantado desde el principio hasta el final. Lástima que no la recortase.

jueves, 3 de mayo de 2007

publicidad y propaganda

Haciendo zapping vi un anuncio francés muy gracioso. Sale una pareja después de echar un polvo. El está en la cama, ella se levanta y va al baño. Entonces él abre el cajón de la mesilla y saca un test del embarazo y va donde la chica y le dice que lo use. Ella replica que a ver si está loco y que sólo se conocen desde hace dos días y que usando preservativos casi no hay riesgo de embarazo. Entonces él le dice “Pero hay esperanza”. “¿Esperanza de qué?” pregunta ella y se echa a reir. Cambia el escenario y aparece el tío en un concesionario de coches mirando con fascinación un monovolumen enorme y una voz en off dice “No hace falta ser padre para poder disfrutar del nuevo Renault Nosécuántos”. Está muy bien porque primero te intriga y después te pilla por sorpresa. Un anuncio ingenioso y sencillo que te obliga a mirarlo de principio a fin.

martes, 1 de mayo de 2007

Están locos estos italianos

La RAI nunca dejará de sorprenderme con su mezcla entre lo profundo y lo superficial. Tiene montones de programas de debate en todas las franjas horarias, pero en su esfuerzo por que no sean aburridos terminan siendo esperpénticos.

No importa el tema que se aborde, alrededor de los invitados hay centenares de espectadores escogidos por su fotogenia, vestidos a la última, y peinados con gusto exquisito. Todas las presentadoras, independientemente de su edad (las hay bastante veteranas), van tan maquilladas que no corren el menor peligro de que nadie (ni sus propias madres) las reconozca con la cara limpia (operada en el 95% de los casos).

Siempre interviene via satélite algún corresponsal en el extranjero aunque estén tratando temas estrictamente italianos (“El gorgojo del gorgonzola” o “Vulcanología siciliana”), algún militar uniformado y algún sacerdote semiprogre pero con sotana, expertos en las ramas más pintorescas del saber. Hasta ahí muy bien. Pero de repente aparece una vedette impresionante rodeada por una veintena de bailarines descoyuntándose como locos mientras al fondo dos contertulios llegan al ataque de apoplejía (todo el mundo habla a la vez, y los moderadores están de sobra) y te encuentras con que en un debate sobre “La angustia y la soledad” no cabe un alfiler –naturalmente, vestido de fiesta- y que los espectadores de adorno sonríen a la cámara pasando del historia esperando que les pille un cazatalentos de Cinecittà.

Y la semana siguiente, en un debate titulado “La guerra en Irak” está el mismo fondo de público y más o menos los mismos invitados (y creo que las mismas presentadoras, pero con un maquillaje distinto) con exactamente la misma actitud.

He llegado a la conclusión de que el cine de Federico Fellini es costumbrista.


Hay que acabar con:

Los bares. Para lo que cobran y lo que ofrecen, ya no tienen sentido. Cafés con leche de ínfima calidad, vasos rallados, cucharillas torcidas, plazos y tazas de batalla (pero de batalla de hace cien años) desportillados, pinchos de tortilla sin patata y sin huevo, servicios imposibles o inlimpiables, una atención normalmente deficiente, teles atronando, guías telefónicas llenas de pegotes y de manchas, sillas cojas, taburetes sin barra donde apoyar los pies, y en Castilla y especialmente en Madrid, unas decoraciones horrorosas… Todo a precios disparatados. No me extraña que los jovenzuelos se reúnan, aunque esté helando o caigan chuzos de punta, en parques y plazas alrededor de botellas compradas baratitas en el supermercado más cercano. Lo que me extraña es que los adultos no hagamos lo mismo (tal vez con ropa más abrigada, y bajo mejores paraguas). El margen de beneficios de la hostelería es escandaloso. Cualquier palurdo con algo de dinero monta un bar y hala, a forrarse. Y que no me digan que los fríen a impuestos porque todos tienen caja A, caja B y se tercia, caja Z. y además los camareros y los cocineros son inmigrantes que aceptan cualquier condición laboral y cualquier recorte salarial. Y por si fuera poco, el euro juega a su favor.

domingo, 29 de abril de 2007

Nuestra juventud en manos de un imbécil

El director del instituto de Estella, a propósito de las alumnas musulmanas fanáticas que empiezan a exigir un supuesto derecho a asistir a clase con la cabeza tapada por un pañuelo, ha soltado la siguiente perla sociológica en la edición del Diario de Navarra de ayer:

“Tenemos que respetar todas las culturas y esperar que el que venga se adapte si lo considera oportuno

Por regla general, en los centros educativos navarros (al menos en los públicos) no se permiten los símbolos ostentosos de la religión ni se consiente que los alumnos acudan con la cabeza cubierta, para desdicha de ecuatorianos y bolivianos, que parece que se la pegan con Loctite en cuanto les cortan el cordón umbilical.

Si cubrirse la cabeza fuera verdaderamente un artículo de fe, los moros también irían velados, y no sólo las moras. Y aun así no tendríamos por qué aceptarlo.

La frase del director del Instituto no es más que una invitación a que se nos magrebice o se nos andinice con la excusa de la multiculturalidad.

jueves, 26 de abril de 2007

Limbo

La iglesia católica ha declarado que el Limbo no existe y que las almas antaño destinadas a él hogaño van al Cielo. No lo entiendo. ¿Dios obedece los dictados de la iglesia?.

Tampoco entiendo eso de canonizar a la gente. Es dios quien decide si una persona muere santa o no. Dudo que José María Escrivá de Balaguer esté en el Cielo por mucho que el Papa Woytila perdiera el culo para elevarlo a los altares. Donde sí me lo imagino en el Purgatorio y sin fecha de salida por, entre otros pecados, el de simonía y el de soberbia. No estará en el Infirerno porque nadie merece la condenación eterna salvo los asesinos (como ese subnormal coreano que ha matado a 32 personas en un campus estadounidense), aunque quien sabe...

Bueno, curiosamente, la idea que tengo yo del Más Allá casa a la perfección con la idea del Limbo. Y ahora me dicen que no existe...

Lo más preocupante del caso es que antes del siglo no sé cuál (creo que el XIII), según los doctores de la iglesia, los neonatos muertos sin bautizar caían directamente en las calderas de Pedro Botero. Hala. Fijate, los que mueran del siglo XXI en adelante, subirán como cohetes al Cielo para sentarse en una trona a la derecha del Padre. ¿Quién compensa ahora la angustia de aquellos padres medievales que, además de perder un hijo absolutamente inocente –incluso del pecado original, porque qué culpa tenemos nosotros de lo que hicieran Adán y Eva en el Cretácico- lo sabían condenado a las llamas del infierno? Es como para desenterrar las momias de todos los papas del siglo XIII hacia atrás y quemarlas en una pira.

Qué hijoputas.

lunes, 23 de abril de 2007

Pax islamica


Corán. Azora XLVII, nº 4
Cuando encontréis a quienes no creen, golpead sus cuellos hasta que los dejéis inermes; luego, concluid los pactos”

(El País, jueves 20.IV.07)
Tres hombres, un cristiano protestante alemán y dos empleados turcos, murieron ayer degollados en Malatya, en el este de Anatolia, a manos de un supuesto grupo extremista. Las víctimas se encontraban en la sede de la editorial Zirve, que distribuye Biblias y literatura cristiana en Turquía (...) Las primeras investigaciones oficiales sobre la autoría del ataque apuntaban anoche a que no se trataba de un atentado de una organización terrorista, según afirmó en un comunicado la Dirección General de Seguridad de Malatya. "Estamos investigando en todas las direcciones y se está interrogando a los sospechosos detenidos", precisó el comunicado policial. El pastor protestante Carlos Madrigal, que colaboraba desde Estambul con la editorial de Malatya, aseguró ayer que la policía estaba barajando como sospechosos del ataque a militantes del grupo integrista islámico turco Hezbolá, una organización radical minoritaria que no guarda ninguna relación con el movimiento chií libanés del mismo nombre. Los cuerpos de las tres víctimas fueron hallados degollados y atados de pies y manos (...) El doctor Murat Cem Miman, del Hospital Universitario Turgut Özal de Malatya, informó además de la llegada de dos heridos de extrema gravedad. Uno de ellos, identificado como Emre Günaydin, sufrió severas heridas en la cabeza tras saltar por la ventana de la sede de la editorial Zirve. El ministro del Interior turco, Abdulkadir Aksu, aseguró que ese herido era considerado por la policía como sospechoso de haber participado en el ataque. Las fuerzas de seguridad turcas vigilaban anoche la zona de cuidados intensivos del hospital, en la que se encontraba internado. La policía había detenido anoche a cuatro personas más en relación con el ataque. Los agentes también examinaron los ordenadores y documentos de la editorial Zirve para indagar el origen de las amenazas que habían recibido por escrito y por correo electrónico (...) Varios grupos ultranacionalistas habían protestado recientemente contra la editorial Zirve a la que acusaban de hacer proselitismo religioso en la región. En Turquía viven unos 5.000 protestantes, un 60% de los cuales son musulmanes conversos. Hasta el momento, sólo se habían producido incidentes aislados contra iglesias protestantes en el sureste de Turquía. En febrero de 2006 el sacerdote católico Andrea Santoro fue asesinado por un menor de edad en la ciudad nororiental de Trebisonda en plena crisis internacional de las caricaturas de Mahoma, y en ese mismo año otros dos religiosos fueron atacados.

(Declaraciones de Monseñor Bernardini, arzobispo de Esmirna, durante el II sínodo de obispos de Europa, octubre de 1999)
“Europa demuestra una ingenuidad infantil frente al islam porque los términos “diálogo”, “justicia”, “reciprocidad”, “derechos del hombre” y “democracia” no tienen el mismo sentido para los musulmanes que para nosotros... Durante una reunión de diálogo interconfesional, un musulmán influyente no ha tenido miedo de decir: gracias a vuestras leyes democráticas, os invadiremos, y gracias a nuestras leyes religiosas, os dominaremos. Somos especialmente conscientes de este peligro en el Este de Europa, pues no olvidamos la caída de Constantinopla en 1453.

Mahoma difundió su doctrina con el alfanje en la mano. Entonces, ¿por qué algunos se empeñan en declarar que el islam es “una religión de paz”? Por muchos errores que haya cometido el cristianismo, sus seguidores pueden enorgullecerse de que Jesús de Nazaret nunca se manchó las manos de sangre

martes, 17 de abril de 2007

"Apocalypto"


He visto “Apocalypto” de Mel Gibson.

Dejé de ir al cine porque me parece abusivamente caro y porque no me gustan las películas dobladas. Pero “Apocalypto” se proyecta con subtítulos, ya que está rodada en lengua maya y ha sido exhibida así, tal cual, en las salas del país que la produce. No comprendo por qué traducen aquí las películas francesas, o inglesas, que tanta gente podría seguir sin excesivos problemas. Esto sólo puede suceder en España.

No me gustó la anterior película de Mel Gibson, un spaghetti-western titulado “La Pasión". “Apocalypto” es mejor. Mucho mejor. A pesar de toda la violencia que muestra, y que no había manera de soslayar. Reaccionaria, también. Pero bueno, no todo va a ser progresismo en esta vida. Al menos, no pretende engañar a nadie. Agradezco el esfuerzo de Gibson por recrear una atmósfera plausible, empeño infrecuente en esta triste época de correcciones políticas y otras censuras posmodernas. Los mayas eran unos terroristas, al mismo nivel que los aztecas, y su civilización lo más cercano al infierno en la tierra que nadie pueda imaginar. Gibson se toma algunas libertades, como mostrar navíos castellanos antes de hora, pero son perfectamente disculpables: las aproximaciones de Hollywood al medievo europeo suelen rozar el delirio.

La primera mitad me parece una película de terror puro. No lo pasaba tan mal en una butaca desde que vi “El Exorcista”. Vaya manera de soltar adrenalina. Que conste que no era el único espectador horripilado.

La escena de los sacrificios humanos es horrorosa por bien conseguida, por no inventarse nada aunque presenta dos incorrecciones: los sacerdotes mayas no brindaban los corazones al más bien benevolente Kukulkán, sino al sanguinario Huitzilopochtli; y el pueblo no arrojaba los cadáveres decapitados a una fosa a cielo abierto: los devoraba. Creo.

La escalofriante pompa de los mayas: esas mujeres de la nobleza, ultraterrenas, pintadas, depiladas, adornadas con plumas y turquesas; la familia real al completo en la cima de la pirámide, disfrutando de los asesinatos como si fuera una pantomima; el gesto de autosuficiencia del sumo sacerdote ante el eclipse de sol que, naturalmente, su ciencia ha previsto... Los forzados en las caleras, vomitando sangre; la gente muriéndose de hambre en los maizales arrasados por la plaga; el mercado de esclavos... La reducción del ser humano a la condición de un animal... de un animal aprovechable no como fuerza de trabajo, sino como alimento. Qué horror.

La segunda parte me gusta algo menos porque resulta poco verosímil, parece extrapolada de una aventura de Arnold Schwartzenegger. Vale, el protagonista es un atleta, y le impulsa una doble determinación muy poderosa: rescatar a su mujer y evitar una muerte atroz a manos de sus enemigos. Pero por extraordinaria que sea su condición física tras una captura, un cautiverio y una fuga que comprometerían la salud y la cordura de la persona más afortunada de su mundo (o del nuestro) no bebe ni come en días, sufre un flechazo que le atraviesa de parte a parte la zona del hígado, se topa con un jaguar, sufre una segunda herida de flecha que le roza la aorta, salta por una catarata, trepa a los árboles, se pelea a muerte con sus odiosos perseguidores... y finalmente y después de acabar con todos ellos (bueno, quedan dos pero abandonan la cacería), rescata in extremis a su bellísima esposa (la única maya cuyos dientes lucen bellos), recién parida en un cenote inundado y se larga a una tierra menos inhóspita como si toda la peripecia hubiera sido producto de su imaginación.

Mucha de la gente que desconoce y menosprecia la historia de la Conquista de América, se sorprenderá al descubrirse pensando que después de todo la acción de la corona de Castilla fue civilizadora.

Hay que apoyar a:

Georgia, por cambiar su bandera posmoderna (perdón, postsoviética) por otra histórica, llena de cruces, mucho más bonita y más georgiana.

Las personas que estudian idiomas extranjeros que no son inglés. A los estudiantes de francés, de ruso, de chino, de japonés, de amhárico, de wolof… Curiosamente, quienes estudian inglés lo suelen hacer con vistas a prosperar en el trabajo (esos economistas madrileños que hablan inglés con acento cheli me parecen impagables) cuando prosperarían mucho más fácilmente gracias a idiomas con verdadera demanda como son el portugués, el árabe o el swahili, por los que únicamente se interesan filólogos, excéntricos y cerebrines

sábado, 14 de abril de 2007

"Mezzogiorno sulle Alpi"

Mezzogiorno sulle Alpi” es un álbum de Alice, artista que aquí sólo conocen los seguidores de Franco Battiato y los aficionados a las mujeres guapas. Su verdadero nombre es Carla Bissi. Como a tantas italianas, cumplir años le sienta fenomenal. Está mucho más hermosa con cincuenta que con veinte y calculo que alcanzará, al igual que las presentadoras de la RAI, su punto álgido a los cincuenta y cinco.

Alice (no entiendo la manía de tantas cantantes y actrices con quitarse el apellido, absolutamente necesario salvo que te llames Toyah o te hagas llamar Madonna) es contralto. Dice el Gran Consejo de Sabios de Radio Clásica de Radio Nacional de España que, realmente, las contraltos no existen, que sólo son mezzosopranos con vegetaciones. Cualquier persona que haya escuchado a Alice cantar, por ejemplo, “Prospettiva Nevski” sabe perfectamente que el Gran Consejo se equivoca pues una mezzosoprano caería muerta junto al piano si intentara bajar lo que baja Alice, y si no cae ni empieza a salirle humo por las orejas es que se trata de un barítono ruso travestido. A mí, cuando la canto en la ducha, se me mueven los empastes.

Mezzogiorno sulle Alpi” es, de todos los discos suyos que conozco, el que más me gusta. Se abre con “In viaggio sul tuo viso”, canción estupenda rematada con una frase en húngaro que invoca a dios. Yo soy snob y agnóstico (pero agnóstico apostólico romano) por naturaleza y por convicción y estas exquisitecen me chiflan.

Alice se atreve con una versión muy conseguida de una canción de Tim Buckley. Hay también un par de miniaturas deliciosas, envueltas en sintetizadores exangües, que terminan antes de haber empezado, y una rareza niponizante que cierra el disco dejando un regusto similar al que yo sólo he paladeado en ciertas aventuras de Corto Maltés. La audición de “Mezzogiorno sulle Alpi” y la lectura de “La fábula de Venezia” o “Corto Maltés en Siberia” me transmiten sensaciones muy parecidas.

Si Hugo Pratt se hubiera inspirado en ella para crear un personaje de dos dimensiones, Alice podría haber sido el perfecto contrapeso sentimental de Corto Maltés en sus aventuras célticas o en “La casa dorada de Samarcanda”.

Presté “Mezzogiorno sulle Alpi” a muchas personas, pero la última no me lo devolvió. Por caballerosidad, y sólo en este caso y por ser esa persona quien es, no lo he reclamado. Lo echo en falta. Me relajaba. Supongo que podría bajármelo de internet, pero no sería lo mismo.

jueves, 12 de abril de 2007

Gloria oprobiosa


Cada nación europea, hasta las minúsculas, hasta las ficticias (caso de Euskal Herría o de Sildavia) se enorgullecen de aportaciones gloriosas a la cultura universal. Que si Inglaterra la Democracy, que si Grecia la Δημοκρατια, que si Francia el Savoir Vivre, que si España el Saber Vivir… sobradamente conocidas. Pero hay otras que me gustan más. No obstante, como todo no va a ser una de cal, también quiero dar una de arena si bien limitándome a nos y a nuestros vecinos más inmediatos (lo lamento por Irlanda, y por Andorra pero hoy no me siento inspirado, y en cuanto a Mónaco mejor casi no hablar) (Bueno, y Bélgica queda para mejor ocasión).

Por sus aportaciones las conoceréis:

España.
Gloriosa: la siesta. Oprobiosa: el tricornio de charol de la Guardia Civil.

Gran Bretaña.
Gloriosa: el tenis. Oprobiosa: el jamón de York

Francia.
Gloriosa: el urbanismo de los centros urbanos. Oprobiosa: el urbanismo de las banlieues.

Italia.
Gloriosa: Federico Fellini. Oprobiosa: El topo Gigio.

Francia e Italia al alimón.
Gloriosa: Carla Bruni.

España e Italia al alimón.
Oprobiosa: los argentinos.

Portugal.
Gloriosa: Brasil. Oprobiosa: la fonética portuguesa

Holanda.
Gloriosa: La Leyenda Negra Española. Oprobiosa: los tulipanes.



Hay que acabar con:

La música ligera española. Porque si así es la ligera, cómo será la pesada. Un país que ha producido a Enrique Bumbury y a Raphael no puede aspirar a la modernidad. Ni a la normalidad. Ni a la durabilidad. Uno de mis momentos musicales personales irrepetibles: cuando canto “Estoy bailando” de las Hermanas Goggi, imitando el estilo de Enrique Bumbury, y la vecina de abajo avisa al 112.

Tanto trasnochar. Si los españoles durmieran más, conquistarían el mundo. O por lo menos, mejorarían los índices de siniestralidad laboral.

Las series televisivas calcadas de lo que triunfa en los EE.UU. ¿Por qué los productores no se estrujan el cerebro y echan mano de lo autóctono aunque se inspiren en lo alóctono?. Porque una cosa es "inspirarse en" y otra "plagiar a". Podrían tomar como ejemplo, yo qué sé, “Desperates Housewives” pero desarrollándola en una de esas aldeas semidesiertas del Pirineo de Huesca. Un “House” médico de urgencias taurinas en la plaza de Pamplona. Un “Twin Peaks” ambientado en uno de esas urbanizaciones sin alma de la costa malagueña. Un “Mash” de la guerra de Ifni. Un “Mr. Bean” convertido en percebeiro gallego. Los “Soprano” transformados en comando etarra. … “Aida”, que parece tan propia, no es más una fotocopia cañí del show de Roseanne Barr.

Hay que apoyar a:

Beatriz Pecker. He oído el rumor de que se va a acoger al plan de jubilación anticipada de El Ente. Eso sólo podría pasar en España. Hala, a jubilar a profesionales excepcionales para reemplazarlos por becarios que no saben hacer la “o” con un canuto.

A mí los becarios y los mileuristas me caen mal, lo reconozco. Si en vez de estudiar carreras estupendas que el mercado laboral no demanda siguieran módulos de fontanería o de carpintería nunca les faltaría el trabajo, tendrían dónde vivir, podrían marcharse de vacaciones, y no destinarían sus magros ahorros a comprar ansiolíticos con los que combatir la frustración de las expectativas insatisfechas.

Hecho el inciso. ¡Qué recuerdos del programa Don Domingo, que presentaba Beatriz años ha y que tanta música excelente me descubrió! (Bueno, su programa y el de Rafael Abitboll). La verdad es que, oirlo oirlo, lo oía poco porque acababa a las doce del mediodía, hora en la que yo me solía despertar, pero tengo la sintonía final (Madness) mejor grabada en las neuronas que, por ejemplo, la clave de la tarjeta del banco.

Beatriz Pecker compagina ahora la música con el entretenimiento. Pero con un entretenimiento inteligente. Sus programas (“Fiebre del Sábado” antes, ahora “la Plaza”, en Radio Uno), me parecen deliciosos. Nadie es alguien en este país hasta que interviene en ellos.

Beatriz es una buena comunicadora y se puede vanagloriar (pero seguro que no lo hace) de tener una de las risas más saludables del mundo.. ¿Y dicen que se quiere jubilar? Joder, ya se han cargado a Andrés Aberasturi, a Alicia Gómez Montano, a… ¿cómo se llamaba la comentarista de las retransmisiones de gimnasia y patinaje?... para contatar a becarios que no saben sostener un paraguas en una mano y un micrófono en la otra cuando informan de las lluvias torrenciales en el litoral gallego…

¡Ah! ¿Que también jubilan a Ramón Trecet y a los comentaristas de las retransmisiones de atletismo…? ¡Pero eso hay que celebrarlo…!

El uso del subjuntivo. Los sudamericanos lo menosprecian sistemáticamente. No hay que bajar la guardia, como no la bajamos ante las viseras, el abuso del usted, y las cadenotas de oro sobre las sudaderas de colores imposibles. Hoy mismo he escuchado la frase “Te hago un café para tú desayunar” en el mostrador de un bar, pronunciada por una camarera nacida y criada como lejos a cincuenta metros del Orinoco. Ahrg, me tiemblan hasta las calandracas.

martes, 10 de abril de 2007

Agua que no has de beber

Me parece que los periodistas esta vez se han pasado un poco con el asunto de las riadas. Sobretodo los de "España directo" (un programa que me gusta lo suficiente como para sentarme a verlo si paso frente al televisor). Yo, que vivo en un ático, he dormido mal estas noches temiendo que me alcanzara la riada. Ciertos tonos alarmistas son más pegadizos que una caca de perro en la suela del zapato.

Es posible que sorprenda la crecida de un arroyo como el Cidacos pero ¿la del Arga, la del Ebro? ¿Qué tienen de particular? Sus riberas son amplias, y están para eso, para que se inunden en primavera cuando el deshielo es acelerado por lluvias intensas y prolongadas Cada tres o cuatro años hay riada. Es normal. Lo saben perfectamente los habitantes de sus márgenes, a pesar de lo cual construyen y cultivan en zonas aluviales expuestas a ese riesgo cíclico.

Pero a muchos periodistas de Madrid eso de que la gente tenga que achicar agua de los corrales y de las bajeras les suena a catástrofe asiática, o sea: a música celestial, y los ojos les hacen chiribitas porque pueden enviar reporteros, casi como quien dice, en una vespino. Sale barato. Otra cosa sería mandarlos a cualquiera de los muchos lugares del tercer mundo donde acaecen verdaderas tragedias.

Ah, no. Eso está lejos y la gente habla raro y los hoteles no tienen conexión a internet...

Será porque este año las inundaciones han coincidido con la semana santa y los periodistas han deducido sagazmente que la cosa requería dramatismo: a veces parecía que los intrépidos reporteros estuvieran preparando un casting para "La Casa de Bernarda Alba".

Lo peor es que con ese tratamiento de la noticia, se aviva la polémica de los trasvases de Plan Hidrológico Nacional. Claro, un especulador inmobiliario de Murcia o un pequeño empresario turístico de Alicante que vean "España directo" pensarán que de Zaragoza para arriba la gente no es que sea insolidaria, es que es masoquista, y que el agua que va a parar al mar es agua desperdiciada. Claro, también es un desperdicio el deshielo del casquete de Groenlandia: por eso los saudíes, cuando hacen cálculos y se dan cuenta de que el chollo del oro negro se les termina, hablan de comprar bloques de hielo a Noruega y a Dinamarca para embarcarlos en los petroleros que regresan de vacío, e irrigar el desierto de Arabia.

En realidad, qué curioso, que el agua vaya a parar al mar es el curso natural de las cosas. Mucha gente que se espanta ante la homosexualidad o la eutanasia como prácticas contra natura es partidaria de los embalses, de los cultivos transgénicos y de las clínicas de cirugía estética. Qué contradictorio es el ser humano.


Bueno, que pierdo el hilo: si los periodistas pusieran el mismo entusiasmo y el mismo despliegue de medios en otro tipo de reportajes de investigación, este sería un país serio.



Hay que acabar con:

Louise Ciccone (a) "Madonna" antes de que se transforme en una especie de Marujita Díaz italoamericana. Empieza a rozar el ridículo de manera muy peligrosa. Hay que sugerirle una retirada honorable.

Los peinados espantosos. Las mechas atroces. Los tintes de fantasía.

Los psicólogos y los psiquiatras. Suelen ser personas que estudian psicología o psiquiatría para conocerse a sí mismas, pero que no tienen la menor inclinación filantrópica. El prójimo, en el fondo, hasta puede darles asco. Los psicólogos en realidad no sirven para nada. Y si sirven, que lo demuestren. Te dicen a la vez que sí y que no, y dejan todas las decisiones en tu mano. Certifican que todo cuanto te pasa es culpa tuya, confirmando así tus peores sospechas. Son capaces de decirle a un talidomídico que lo suyo es psicosomático y que si sus brazos no han crecido es porque no se esfuerza lo suficiente. Intentan que te conformes con lo poco que tienes, pues podrías ir a peor. Te hacen perder la fe en la humanidad, si alguna vez la tuviste.

Hay que apoyar a:

El Instituto Nacional de Meteorología. Sus pronósticos son muy precisos y su página web, estupenda.

La persona que escoge las corbatas de los presentadores del informativo propio de TV5 Europe.

Esas personas, normalmente hombres, capaces de mantener una conversación fluida en la mesa de al lado de un restaurante silencioso sin que les oigas absolutamente nada de lo que están hablando por más que estires la oreja.

miércoles, 4 de abril de 2007

"Chinatown"

He visto una película en dvd que me ha gustado bastante: "Chinatown" de Roman Polanski. He intentado leer los subtítulos en inglés, pero no pillaba gran cosa, así que me he pasado a la rotulación en castellano. El guión es muy bueno, y las interpretaciones magistrales, sobretodo la de Jack Nicholson. Me gusta su personaje: un investigador privado que se cree mucho más listo de lo que es realmente y cuyas pesquisas acaban mal por su exceso de visión. También está muy conseguido el personaje que interpreta Faye Dunaway: una ninfómana respetable que demuestra tener un gran corazón además de un gran chocho. Lo mejor es, sin embargo, la música de Jerry Goldsmith. El diseño de producción cojea, y la dirección resulta un poco plana. Siempre he echado a faltar algo en las películas de Polanski. Ya sé qué: mugre. Sus decorados son demasiado rectilíneos, demasiado pulcros, demasiado monocromáticos. Por eso sus únicas obras plausibles son las de época ("Tess" y "El baile de los vampiros"), anteriores a la aparición de concepto de higiene.

Hay que acabar con:

Dios. Dios no existe y si existe, no le importamos. Da igual en qué deidad creas: en el cejijunto Yahveh, en el sanguinario Alá, en el terrorífico Baal o en el ciclotímico Dios. Todos se portan parecido, lo único que cambia es el nivel de sacrificio que imponen a sus adoradores. La vida sería tal vez más llevadera si dios fuera como el ratoncito Pérez o como Mary Poppins: un personaje de ficción que no exige nada de ti salvo tu sonrisa. La vida no es un regalo divino. La vida es un azar cósmico más o menos afortunado. Nuestra existencia no tiene sentido. No hay un plan. Nuestras almas –nuestras consciencias- se desvanecen con la muerte y punto. Todas las declaraciones de amor calladas, todas las reconciliaciones aplazadas, los perdones no expresados, las muestras de cariño reprimidas, todo eso y mucho más no dispondrá de una segunda oportunidad en otra vida. Porque no hay otra vida.

El Festival de Eurovisión. Perdí todo el interés cuando participaron Franco Battiato y Alice por Italia y le dieron el premio al representante de Yemen del Norte. Si ser europeo implica algo así, yo pido mi baja voluntaria como ciudadano de este continente.

Los Cuarenta Principales. En mi época eran lo peor de lo peor. Nadie con un mínimo criterio musical escuchaba esa merienda de negros de las discográficas patrias. Y la prensa les hacía luz de gas. No puedo comprender cómo han perdurado hasta nuestros días. Ahora algunas personas se jactan de escucharlas, en plan ofendido agresivo: "¿Qué pasa? Soy un lolailo y escucho los Cuarenta, ¿y qué?"

Hay que apoyar a:

Los investigadores que ponen su ilusión y su talento en tareas que redundan en el beneficio común por cuatro duros mientras que muchos deportistas semianalfabetos ganan millonadas por hacer estupideces en las que intervienen de un modo u otro una esfera golpeable.

La política de integración forzosa de los inmigrantes, sobretodo de los musulmanes. Ah, ¿que no existe esa política? Entonces acabaremos mal.

La gente que es simpática no sólo con sus amistades. La gente que cuando estás mal te dice algo para animarte en lugar de aprovechar la ocasión para hundirte.

lunes, 2 de abril de 2007

Todos somos provincianos

Javier de Burgos, mediante los decretos de nueva planta de 1833, estableció un nuevo orden territorial de España y creó las primeras provincias, en número de cuarenta y nueve, demarcaciones más o menos caprichosas en torno a una ciudad. Así hablamos hoy en día de la provincia de Burgos o de la provincia de Zaragoza, porque son territorios que arropan a esas capitales. Navarra y las Vascongadas, que conservaron su integridad territorial, reciben la denominación de provincia, pero en realidad son territorios históricos de otra naturaleza.
El gobierno de José Bonaparte también intentó un nuevo orden provincial proponiendo el sistema de nominación de los departamentos franceses, basado en los ríos. Por suerte, la idea no prosperó. ¿Qué habrían hecho en Almería o en Mallorca, etc. donde no hay ríos ni siquiera navegables a caballo? Posteriormente se crearon provincias que ahora nos parecen exóticas como Cuba, Puerto Rico, Villafranca del Bierzo o Calatayud, que al final se eliminaron, y hubo unos cuantos titubeos a la hora de adjudicar territorios en litigio, como la ciudad de Irún o la comarca de Laguardia.

En la época de Javier de Burgos no habría muchas personas que compartieran su nombre de pila. Debía de ser como poner hoy en día a un niño Yéremi, Kevin o Stalin. Vale, éstos sólo se emplean en el altiplano boliviano y sus alrededores, pero el santoral católico proporciona nombres que marcan a quienes los portan según la moda del momento, y que suenan raro hasta que dicha moda pasa y nuestros oídos se acostumbran. Por ejemplo: Borja y Goretti. Borja no es un nombre pijo, no señor: es un topónimo asociado a un santo como Javier, o como Lourdes… Ya, terminando de desbarrar, ¿por qué las Bernadette del resto del mundo son Lourdes en España?

Hay que acabar con:

Los futbolistas con las piernas depiladas. Lo propio de un hombre masculino es tener vello abundante, señores asesores de imagen de los clubes deportivos. Puedo admitir que los nadadores se afeiten el cuerpo y las extremidades, pues está demostrado que mejoran sus registros pero, ¿los futbolistas, los ciclistas, los tenistas…, por qué?.

La ropa interior masculina diseñada o por mujeres o por eunucos.

El galicismo "a día de hoy". Cuanto mejor decir "hoy" a secas. También la manía periodística de eliminar el artículo de La Moncloa, La Zarzuela, El Tibet o El Japón (y sin embargo se dice "El Osasuna", qué misterios). Otra cosa que me sorprende de los periodistas contemporáneos es su tendencia a pronunciar todos los vocablos extranjeros según el ejemplo fonético del inglés. De acuerdo a un cronista de deportes no se le puede pedir fondo de armario cultural, pero a uno de de política internacional sí, y éstos suelen ser los peores.

Hay que apoyar a:

El prepucio. Hay una conspiración judeomasónica que desea circuncidarnos a todos esgrimiendo los más peregrinos informes médicos. Ahora dicen que la circuncisión es un buen remedio contra la transmisión de sida en Africa. También dicen que evita el cáncer del cuello de útero. Al parecer, el esmegma contamina tanto como una pequeña central nuclear rusa.

Los hombres tenemos que defender el prepucio con el mismo ardor con que defienden las mujeres sus batiburrillos vaginales. El prepucio proporciona placer a quien lo posee, y protege la parte más delicada de la anatomía masculina. Por si fuera poco, marca la diferencia entre civilización y barbarie. Si los árabes, los estadounidenses y los israelíes conservaran sus prepucios estaríamos a punto de alcanzar la paz mundial.

La idea de trasladar la capital de España a otra ciudad. Madrid es demasiado grande, está demasiado en obras, y no tiene población autóctona. Es tan representativa de España como lo es Eurodisney de Francia. Propongo la candidatura de Teruel: así matamos dos pájaros de un tiro. Teruel por fin existiría, y Madrid volvería a ser el poblachón manchego (¿o era alcarreño?) con el que sueña.